Aulo Persio

SÁTIRAS

 



SATIRA PRIMA.
In Seriptores Ineptos. o. CURAS hominum ! o quantum est in rebus inane —Quis leget htec ? —Min' tu istud ais? — Nemo hercule. — Nemo? — Vel duo, vel nemo. Turpe et miserabile. — Quare?

SÁTIRA PRIMERA. Contra los malos Escritores. 1 I H necio afan ! ¡ oh vanidad humana ! — ¿ Quién esto leerá ? 2 — ¿ Hablas conmigo ? — Nadie á fe mia. — ¿ Nadie ? — Cosa es llana. Dos ó nadie quizás. ¡ Hado enemigo ! —Pero ¿ por qué ? ¿ Tal vez Polidamante 7

I Ne mihi Polidamas et Troiades Labeonem Prstulerint? nug*. Non, si quid turbida Roma Elevet, accedas, examenve improbum in ¡sta Castiges trotina; nec te qusesiveris extra. Nam Roma; quis non.... ? Ah, si fas dicere.... ! Sed fas, Tunc, quum ad canitiem et nostrum istud rivere triste Adspexi, et nucibus facimus qurequmque relictis; Quum sapimus patruos: tunc tunc ignoscite. —Nolo. —Quid faciam? sed sum petulanti splene cachinno. Scribimus inclusi, numeros ille, hic pede liber, Grande aliquid, quod pulmo anima; prselaigus anhelet. Scilicet liEec populo, pexusque, togaque recenti, Et natalitia tandem cum sardonyche albus. Sede leges celsa, liquido quum plasmate gattur Mobile collueris, patranti fractus ocello. Hic neque more probo videas, neque voce serena, Ingentes trepidare Titos, quum carmina lumbum Intrant, et tremulo scalpuntur ubi intima versu. (V. 21 ).


V las troyanas 3 quieren á un castigo Someterme, poniendo por delante A Labeon ? * ¡ Simplezas ! Si insensata Llegas á ver la turba que inconstante De la virtud el mérito maltrata, No accedas, nó, ni su torcido examen Quieras rectificar; cauto quilata Tu propio juicio en tí, sordo al vejamen Y a la alabanza. Porque ¿Quién en Roma? i Ah si pudiera hablar ! Mas mi dictamen ¿ Por qué omitir ? Si en derredor asoma Tanta puerilidad, tanta miseria Cuando el tiempo á la edad las fuerzas doma ; Si de una corrección áspera y seria Sentimos ya necesidad ingente, Entonces 5 pero ¿Puedo esa materia ? I Oh ! perdonad —No tal. —¿Quién lo consiente? Mas ya el bazo reviéntame la risa. G —Verso, ó prosa á la par grandilocuente Nos encerramos á escribir 7 —Y á guisa De convidado vas con nueva toga, Peinado, y en tu dedo se divisa Del natal la sortija. Ya te ahoga La emoción; mas sentado en alta silla Tu obra recitas que el laurel se arroga, Mientras limpias la voz con mielecilla Que el pecho ablanda y los ojillos mueves Con lánguida dulzura a maravilla. 8 ; Como a la turba lúbrica conmueves '.

Tun', vetule, auriculis alienis colligis escas? Auriculis, quibus et dicas, cute perditus, ohe? —Quo didicisse, nisi hoc fermentum, et qua; semel intus Innata est, rupto jecore exierit caprificus? — En pallor seniumque ! o mores ! usque adeone Scire tuum nihil est, nisi te scire hoc sciat alter? —At pulchrum est digito monstrari, et dicier, hie est'. Ten' cirratorum centum dictata fuisse Pro nihilo pendas? — Ecce inter pocula quoerunt Romulidae saturi, quid dia poemata narrent. Hic aliquis, cui circum humeros hyacinthina loena est Rancidulum quiddam balba de nare locittus, 33

 ¡ Cómo tu verso provocante llega. Imprime sus imágenes al revés, y a su torpe capricho nada niega ! ¿ Y juzgas, insensato, noble oficio pábulo dar a muchedumbre ciega, Hasta que ya apurado el artificio Te interrumpes tú mismo y gritas ¡ basta ! Traspasando los límites del vicio ? — ¿ Y á qué fin el saber sus fuerzas gasta, Si lo que se ha aprendido no revienta Como revienta fermentada pasta, Ó cual silvestre higuera corpulenta Que abre la tierra al arraigar ? — ¿ Por eso, ¡ Oh costumbres ! tu frente macilenta De vejez prematura en el exceso Se inclina sin vigor? ¿Nada es tu ciencia Si otro no siente de tu ciencia el peso? — Pero es bueno que noten tu presencia Y digan : éste es ! ¿ Tienes por nada Que á juvenil y noble concurrencia Dicten tus obras? — Ved, embriagada 1 >e Rómulo la prole 3 entre la fiesta Versos pretende oir alborotada. Un quídam se levanta ; descompuesta Cuelga del hombro la revuelta capa l)e violado color;10 luego se apresta, Tras excusa nasal que se le escapa, A recitar con dulzarrón acento Alguna flébil narración que atrapa


II Phylidas, Hypsipylas vatum et ploratole si quid, Eliquat, et tenero supplantat verba palato. Assensere viri : nunc non cinis ille poetai Felix! non levior cippus nunc imprimit ossa? Laudani conviva; : nunc non e manibus illis, Nunc non e tumulo fortunataque favilla Nascentur viola;? — Rides, ait, et nimis uncis Naribus indulges. An erit, qui velie recuset Os populi meruisse; et cedro digna locutus, I.inquere nec scombros metuentia carmina, nec thus ? —Quisquis es, o modo quem ex ad verso dicere feci, Non ego, quum scribo, si forte quid aptius exit, (Quando hcec rara avis est) si quid tamen aptius exit, Laudari metuam ; neque enim mihi cornea fibra est. Sed recti finemque extremumque esse recuso EUGE tuum et BELLE. Nam EELLE hoc excute totum : Quid non intus habet ? non hic est Ilias Atti Ebria veratro? non, si qua elegidia crudi Dictarunt proceres? non, quidquid denique lectis Scribitur in citreis? Calidum scis ponere sumen ; Scis comitem horridulum trita donare lacerna : (V. 54)-• o • 12

De Filis, de Hipsipile ú otras ciento.11 Todos aplauden. ¡ Oh feliz poeta ! ¿ No oprime su ceniza un monumento Ya más ligero, ni su sombra inquieta Con homenaje tal se satisface Brotando de su tumba la violeta ? — Te burlas, se dirá, porque te place Tu inspiración seguir : pero ¿ hay acaso Quien el sufragio público rechace, Y no quiera por huella de su paso Un poema dejar que alce atrevido El vuelo hasta la cumbre del Parnaso ? — Presta, quien quier que seas, el oído Va que te finjo hablar: si por ventura, Lo que muy rara vez ha sucedido, Algo mi genio al escribir madura Más regular, no creas que yo tema La alabanza, que no es de piedra dura Mi corazon ; mas que la ley suprema Sea del gusto el férvido entusiasmo Que te hace exclamar ¡ belleza extrema ! Es lo que niego y negaré. ¿ Ese pasmo Comprendes lo que expresa y significa? De Accio á la lliada12 ríndese ¡ sarcasmo .' De eléboro aturdida ; se dedica A los pobres versillos que indigesto El procer ha dictado, y justifica Cuanto en hora menguada se ha compuesto En un lecho de cidro.13 Delicado Manjar sabes tener siempre dispuesto ; Un manto sabes regalar usado

;Et, verum, inquis, amo; verum mihi dicite de me. Qui potè? Vis dicam? nugaris, quum tibi, calve, Pinguis aqualiculus propenso sesquipede extet ! O Jane, à tergo quem nulla ciconia pinsit, Nec manus auriculas imitata est mobilis altas, Nec lingua;, quantum sitiat canis Appula, tantum ! Vos, o patricius sanguis, quos vivere fas est Occipiti cieco, posticce ocurrite sann ce. —Quis populi sermo est ? — Quis enim, nisi carmina molli Nunc demum numero fiuere, ut per la: ve severos Effundat junctura ungues? Seit tendere versum Non secus, ac si oculo rubricam dirigat uno. Sive opus in mores, in luxum, in prandia regum Dicere, res grandes nostro dat Musa poeta:. ECCE modo heroas sensus afferre videmus Nugari solitos grsce, nec ponere lucum (V. 70).

A tu grosero camarada, y luego Le dices con acento resignado : "Cuéntame la verdad " ¿ La verdad? ¡ Ciego ¿ Qué te puede decir ? ¿ Saberla quieres ? A complacer ya voy tu humilde ruego. En componer versillos no te esmeres. Que tu escaso chirumen se sofoca En la redonda mole á que te adhieres. i Oh Jano, á quien la espalda jamas toca La punzante cigüeña, á quien no ofende Mano que finge orejas y provoca Tu vanidad, ni lengua que desciende Más que de can sediento ! 15 Noble raza, Si no ves por detras quién te sorprende, Los medios de evitar la burla traza. — Pero ¿qué dice el pueblo? — ¿ Qué diría Sino que nadie en cuanto el mundo abraza Verso tan fácil fabricar sabría Que uña sutil su trabazón no encuentra ? El los tiende con sabia simetría, Lo mismo que el artífice concentra De un ojo la atención sobre la raya Que tira diestro. En los dominios entra De los géneros todos, todo ensaya : La comedia, la sátira en que el lujo De los reyes censura; y no desmaya; Y siempre de la musa el alto influjo í-e inspira grandes cosas. Ved cual llega Tropa imberbe, que al héroe presta el flujo De su locuela audaz, y que á la griega 15
Artifices, nec rus saturum laudare : "UBI corbes, Et focus, et porci, et fumosa Palilia foeno ; UNDK Remus, sulcoque terens dentalia, Quinti, Quem trepida ante boves dictatorem induit uxor, Et tua aratra domum lictor tulit " Euge, poeta. Est nunc Briséis quem venosus liber Acci, Sunt quos Pacuviusque et verrucosa moretur Antiopa, "¡erumnis cor luctificabile fulta. " Hos pueris monitus patres infundere lippos Quum videas, quserisne unde hcec sartago loquendi Venerit in linguas, unde istud dedecus, in quo Trossulus exsultat tifai per subsellia ljevis ? NILNE pudet, capiti non posse pericula cano Pellere, quin tepidum hoc optes audire DECENTER ? Fur es, ait Pedio. Pedius quid ? crimina rasis Librat in antithetis : doctas posuisse figuras (v. 86). Sabe disparatar, si bien ignora Pintar el bosque y la florida vega,10 Y el cesto y el hogar do quieto mora El rollizo lechon, la humosa fiesta Que ya á Páles la gente labradora Para solemnizar tiene dispuesta:17 Y el origen de Remo, sin que olvide, Oh Cincinato, tu actitud modesta Cuando tu esposa apresurada impide El surco terminar, pues te ha pasado 1.a toga dictatoria mientras pide Y á tu casa el lictor lleva el arado. 18 ; Salve mil veces, ¡oh ! salve, poeta ! Hay quien ve con placer el libro hinchado De ia Briseida de Accio, que respeta A Pacuyio y su Antiope granujosa, 20 " Corazon que en las lágrimas vegeta. " 21 Y cuando ves la senda tortuosa Que padres ciegos á su tierna prole Obligan á seguir, ¿cuestión ociosa No es buscar el origen de esa mole De palabras absurdas que á la lengua I ,a más profunda corrupción dejóle, Y que alabando con furor ¡ oh mengua ! Algún insustancial barbilampiño Del teatro en los bancos se deslengua ? 22 ¿ No te avergüenza acaso, como un niño, Si al anciano defiendes, sobre todo, De un elogio buscar el torpe aliño? " Eres, Pedio, un ladrón.23 ¿Y de qué modo Contesta Pedio ? Antítesis limada,
Laudatur : bellum hoc. Hoc bellum ! an Romule ceves ? Men'moveat quippe, et, cantei si naufragus, assem Protulerim? Cantas, quum fracta te in trabe pictum Ex humero portes. Verum, nec nocte paratura Plorabit, qui me volet incurvasse querela. —Sed numeris decor est et junctura addita crudis. —Claudere sic versum didicit : " Berecynthius Attin," t-Et qui : " Cxruleum dirimebat Nerea Delphin ; " Sic : "Costam longo subduximus Apennino. " —ARMA VIRUM, nonne hoc spumosum et cortice pingui? —Ut ramale vetus preegrandi subere coctum. Quidnam igitur tenerum, et laxa cervice legendum ? " Torva Mimalloneis implerunt cornua bombis, Et raptum vitulo caput ablatura superbo Bassaris, et lincem Masnas flexura corimbis, (V. IOI ). Figura docta, musical periodo. Y " esto es muy bello " grita entusiasmada I.a imbécil multitud. ¿ Conque es muy bello ? ; Descendencia del héroe degradada 21 ¿ Un náufrago infelice, dudas de ello, Puede moverme con melifluo canto Y hacerme darle un as ? ¿ Cantas, y al cuello Llevas el cuadro que me inspira espanto ? 25 La verdad, nada más, nos enternece ; No de una noche el preparado llanto. 2G —Mas la antigua rudeza se ennoblece Con nueva gracia y elegante giro. —El final de este verso lo encarece : Atis el berecintio, 27 y El zafiro Liquido que el delfin raudo surcaba, 28 Y La larga costilla que de un tiro Al Apenino nuestro brazo hurtaba. 29 —i Por ventura no encuentras ampuloso Y de corteza por extremo brava Las armas y el varón ? 30 —Como el añoso Alcornoque, cuyo árido ramaje Muestra del tiempo el paso desastroso. ¿ No quieres que te ofrezca de linaje Tierno al exceso versos que se lean Con sumisa cerviz? Oye un pasaje:al Ya las bacantes ebrias clamorean Su voz llenando la trompeta ronca ; I-os ojos de la Ménade chispean: Del soberbio becerro ya destronca La cabeza ; con yedras a! lince ata, 19
Evion ingeminat : reparabilis adsonat Echo. " II/EC fierent, si testiculi vena ulla paterni Viveret in nobis ? summa deiumbe saliva Hoc natat in labris, et in udo est Manas et Attin, Nec plutum caedit, nec demorsos sapit ungues. — Sed quid opus teneras mordaci radere vero Auriculas? vide, sis, ne majorum tibi forte Limina frigescant : sonat hic de nare canina Littera. — Per me equidem sint omnia protinus alba : Nil moror. Euge, omnes, omnes bene mira; eritis res. Hoc juvat ; Hic, inquis, veto quisquam faxit oletum. Pinge duos angues : pueri, sacer est locus ; extra Mejite : discedo. Secuit Lucilius urliem, Te, Lupe ; te, Muti ; et genuinum fregit in illis : Omne vafer vitium ridenti Flaccus amico Tangit, et admissus circum prsecordia ludit, Callidus excusso populum suspendere naso : Men' mutire nefas, nec clam, ncc cum strobe ? —Xusquam. (v. n<p). Y Eco su grito reproduce bronca. ¿ Desbordárase así tal catarata De desatinos si el viril aliento Del padre fuera con su prole ingrata ? Desnuda de vigor y de ardimiento Xace esa musa y en el labio espira, En donde vagan faltos de alimento A lis y la Bacante, 33 que esa lira Ni rompe con su peso el escritorio Ni de las uñas al morder se inspira. — Mas ¿ qué te importa el vicio hacer notorio Y ofender imprudente las orejas Delicadas de frivolo auditorio? Que cuando asi te burlas y aconsejas, Al perro excitas 31 que irritado ladra Y del palacio espléndido te alejas. — Pero todo está bien ; nada taladra De pena el corazón ; absorto y ledo Todo lo miro blanco. ¿ Así te cuadra ? Dices : "Aquí las inmundicias vedo. " Pinta, pues, dos culebras y "Es sagrado Este lugar ; no entréis. " 35 Ya retrocedo. Lucilio la ciudad ha destrozado 36 Y á Lupo como á Mucio no perdona Quedando á fuerza de morder cansado ; Los amigos se ríen y pregona Sus vicios todos el astuto Horacio : 3T Burla sutil su intimidad sazona En medio de la plaza ó el palacio ; ¿Y no podré chistar una palabra De un hoyo á solas en el corto espacio ? 21
-Hic tarnen infodiam : vidi, vidi ipse, libelle : Auriculas asini Mida rex habet. Hoc ego opertum, Hoc ridere meum, tam nil, nulla tibi vendo Iliade. Audaci quicumque afflate Cratino, Iratum Eupolidem pragrandi cum sene palles, Adspice et h*c, si forte aliquid decoctius audis. Inde vaporata lector mihi ferveat aure : Non hic, qui in crepidas Graiorum ludere gestii Sordidus, et lusco qui possit dicere, LUSCE ; Sese aliquem credens, Italo quod honore supinus Fregerit heminas Arreti redilis iniquas : Nec qui abaco numeros et secto in pulvere metas Seit risisse vafer ; multum gaudere paratus, Si cynico barbara petulans nonaria vellat. His mane edictum, post prandia Callirhoen do.

(V- I34Ì-— ¡ Oh, no por cierto ! — El labio deja que abra. Y tú, librillo, la verdad entierra : Midas el rey, 38 honda emocion me labra, Tiene orejas de asno, ¿ qué te aterra ? Yo, yo mismo lo vi; y por la Iliada No cambio el gozo que esta risa encierra. Oh vosotros, cuya alma es inspirada Por el ingenio del audaz Cratino :39 Que de Éupolis10 la voz sentís airada Y del anciano aquel grande y divino , 41 Mirad aquí; tal vez algo valioso Halléis también. F.1 depurado tino De un lector busco serio y estudioso ; No quiero al miserable que se mofa De la sandalia griega; 42 al que chistoso Halla si á un tuerto, tuerto le apostrofa; Al edil que en Arezzo destruyera Falsa hemina y se juzga hombre de estofa;43 Al que objetos de risa considera El cálculo en la tabla y la figura En la arena trazada ;44 al que se altera De gozo al ver que cortesana impura Del cínico la barba, osada tira : 45 A éstos en la mañana doy la usura ; Caliroe en la tarde los inspira. 46


SATIRA SECUNDA.

- • • • De Bona Mente. I I UNC, Macrine, diem numera meliore lapillo, Qui tibi labentes apponit Candidus annos : Funde merum Genio. Non tu prece poscis emaci, Qu» nisi seductis nequeas committere Divis : At bona pars procerum tacita libavit acerra. (v. 5).

SÁTIRA SEGUNDA.

De la Intención Sana.

1 blanca pedrezuela marca el día Que el curso de los años, oh Macrino, Risueño siempre al revolver te envía. 2 De tu genio en honor derrama el vino. 3 Tú no pretendes con impuro voto, Comprar como otros el favor divino. Callado el procer llégase y devoto Su incienso ofrece. Fuera empresa vana 25
Haucl cuivis promptum est murmurque humilesque su-surros Tollere de templis, et aperto vivere voto. MENS bona, fama, fides ; hzec clare, et ut audiat hospes : Illa sibi introrsum, et sub lingua immurmurat : " O si Ebullit patrui prasclarum funus !...." Et : " O si Sub rastro crepet argenti mihi seria, dextro Hercule !.... Pupillumve utinam, quem proximus hares Impello, expungam ! namque est scabiosus, et acri Bile tumet Nerio jam tertia conditur uxor ! " HKC sancte ut poscas, Tiberino in gurgite mergis Mane caput bis terque, et noctem flumine purgas. HEUS age, responde : minimum est quod scire laboro De Jove quid sentis ? estne ut prceponere cures Hunc .... — cuinam ? — cuinam ? .... vis Staio ? — an scilicet hseres Quis potior judex, puerisve quis aptior orbis? — Hoc igitur, quo tu Jovis aurem impellere tentas,

(V. 21). De humildes preces el murmullo ignoto De los templos quitar, y alzar ufana Ante el mundo la voz. Así discreto, El honor, la virtud, la intención sana Pide para que se oiga, y en secreto La misma lengua sin pudor murmura : " ; Oh, si á mi tio en fúnebre respeto Pudiera abrir soberbia sepultura !" " ¡ Oh, si Hércules propicio dispusiera Que mi rastro tocara por ventura En oculto tesoro 4 ! " " ¡ Oh, si pudiera De la lista borrar de los vivientes Á ese pupilo cuya herencia entera Obtendré ; pues de llagas pestilentes Cubierto, ya la bilis le sofoca !" " ¡ Nerio feliz, que en lágrimas dolientes Baña el lecho mortuorio do coloca A su tercera esposa !" 5 Y vas corriendo A hacer santas las preces de tu boca, En las aguas del Tíber sumergiendo Tres veces de mañana la cabeza, Purificar la noche así creyendo. 6 Pero ¡ vamos ! responde con franqueza, Que averiguar bien poco es lo que quiero ; ¿ De Júpiter qué opinas ? ¿ No es simpleza Acaso preferirle?... — ¿A quién?.... — Empero . A Estayo por ejemplo .... 7 — ¡ Qué ! ¿ Vacila Tu razón sin saber quién más severo Juez será de los dos, ni quién vigila Al huérfano mejor? Pues bien, ofrece A Estayo la plegaria que horripila 27
Die agedum Staio : Proh Jupiter ! o bone, clamet, Jupiter! at sese non clamet Jupiter ipse ? Ignovisse putas, quia, quum tonat, ocius ilex Sulfure discutitur sacro, quam tuque domusque ? An, quia non, fibris ovium Ergennaque jubente, Triste jaces lucis evitandumque bidental, Idcirco stolidam praebet tibe veliere barbara Jupiter ? aut quidam est, qua tu mercede Deorum Emeris auriculas ? pulmone et lactibus unctis? ECCE avia, aut metuens Divùm matertera, cunis Exemit puerum, frontemque atque uda tabella Infami digito et lustralibus ante salivis Expiat, urentes oculos inhibere perita : Tunc raanibus quatit, et spera raacram supplice voto Nunc Licini in campos, nunc Crassi mittit in <edes ! I-Iunc optent generum rex et regina ! puells Hunc rapiant ! quidquid calcaverit, hic rosa fiat ! Ast ego nutrici non mando vota : negato,

Las orejas de Jove. Mas le empece, Y ¡oh! Júpiter, buen Júpiter exclama. ¿ Jove á sí no se invoca ? 8 ¿ Te parece Que te perdona cuando el rayo inflama, Y en vez de tí y tu casa en la alta encina Va á desprenderse la sulfúrea llama ? 9 ¿ Porque en un bosque sacro no confina Tu cadáver vitando y triste Ergena Con las fibras de ovejas, 10 se imagina Tu impiedad que sus tiros encadena Júpiter, y su barba puede acaso Estólida tirar de miedo agen?? ¿ Qué sacrificio de valor no escaso El favor de los dioses te conquista ? ¿ Es un pulmón, un intestino graso ? Ved á la abuela ó tia á qujen contrista El temor de los dioses ;11 de la cuna Ya saca al niño, el dedo infame alista 12 Con la lustral saliva y oportuna Purifica los labios y la frente, Pues sabe del mal de ojo la fortuna Conjurar desgraciada. 13 Diligente Le sacude en seguida con la mano, Y esa esperanza apénas incipiente, Penetrando del tiempo el hondo arcano, A los dominios de Licinio14 lleva Ó al palacio de Craso.13 ¡ Voto insano ! ¡ Que á buscarle por yerno un rey se atreva ; Que roben las doncellas sus caricias, Y broten rosas do su planta mueva ! De la nodriza esquivo esas primicias, 29
Jupiter, hac illi, quamvis te albata rogarit. Poscis opem nervis corpusque fidele senecta : Esto, age ; sed grandes patina; tucetaque crassa Annuere his Superos vetuere, Jovemque morantur, REM struere exoptas caso bove, Mercuriumque Arcessis fibra : Da fortunare penates ! Da pecus, et gregibus fcetum ! .... Quo, pessime, pacto, Tot tibi quum in flammis junicum omenta liquescant? Et tamen hic extis et opimo vincere ferto Intendit : jam crescit ager, jam crescit ovile, Jam dabitur, jam jam .... donec deceptus exspes Nequidquam fundo suspiret nummus in imo. Si tibi crateras argenti incusaque pingui Auro dona feram, sudes, et, pectore lavo, Excutiat guttas lsetari pratrepidum cor. Hinc illud subiit, auro sacras quod ovato Perducis facies : nam, fratres inter ahenos, Somnia pituita qui purgatissima mittunt, Pracipui sunto, sitque illis aurea barba. AURUM vasa Numa, Saturniaque impulit ara ; (•"• 59)' Y aunque con blanca túnica,16 le niega Tus miradas, ¡ oh Júpiter ! propicias. En buena hora á los dioses pide y ruega Vigor que á la vejez resista fría, Pero esas viandas que el placer te entrega. En que el arte apuró la fantasía, Impiden que tu voto llegue al cielo Y la mano del dios detienen pía. De acrecer tu fortuna el torpe anhelo Llama á Mercurio 17 y una res le inmola : " Haz, dices, prosperar mi rebañuelo. " ¿ Y por qué medio, imbécil, se acrisola Tu torcida intención, cuando la hoguera La grey naciente sin piedad desoía ? Sin embargo, dichoso considera Que vence á fuerza de quemada entraña Que diario arranca á la mejor ternera. "Ya el trigo, dice, cubre la campaña, " Ya el hato crece, ya.... " Y exasperado El escudo postrer le desengaña Que en su bolsillo gime abandonado. Si anchas copas de plata y vasos de oro Te doy, el pecho sentirás bañado En sudor de placer. De aquí el tesoro Que empleas en cubrir sacros semblantes Con el oro triunfal; 18 que á gran decoro Tienes dorar las barbas elegantes Entre hermanos de bronce19 á los que envían Sueños puros de dicha deslumbrantes. 20 Ya de Numa los vasos se desvían, 21 Y el cobre de Saturno,22 y de Toscana
Vestalesque urnas, et Tuscum fidile mutat. O curva in terras anima, et ccelestium inanes ! Quid juvat hos templis nostros immittere mores, Et bona Dis ex hac scelerata ducere pulpa ? Hac sibi corrupto casiam dissolvit olivo, Et Calabrum coxit vitiato murice vellus : Hac baccam concha rasisse, et stringere venas Ferventis massa crudo de pulvere jussit. Peccat et hac, peccat ; vitio tamen utitur : at vos Dicite, pontifices, in sacro quid facit aurum ? Nempe hoc, quod Veneri donata a virgine puppa. QUIN damus id Superis, de magna quod dare lance Non possit magni Messala lippa propago, Compositum jus. fasque animo, sanctosque recessus Mentis, et incoctum generoso pectus honesto ? Hac cedo ut admoveam templis, et farre litabo. (ft El barro, 23 y las urnas que servían ' Á la vestal, 24 por la codicia insana. ¡ Oh de las almas bajo pensamiento Que en la tierra no más vive y se afana ! Pero ¿ por qué llevar con vil intento Nuestras torpes costumbres al santuario, De la carne prestar el movimiento Á los dioses? ¿Por qué? Para uso vario Ella disuelve en óleo corrompido El cinamomo ; un tinte extraordinario Al vellón que Calabria ha producido Con el múrice da ; perla preciosa Del seno de los mares ha extraído, Y en el grosero polvo, artificiosa, Hasta encontrar la plata que se oculta Y al fuego depurarla, no reposa. Peca la carne, pero al fin resulta Un -placer que sus vicios satisface ; Mas decid, sacerdotes, ¿ por qué insulta El oro al templo? ¿Qué es lo que allí hace? Es la muñeca que la niña ha puesto Creyendo así que Vénus se complace. 23 ¿ Por qué á los dioses no rendir modesto Un pecho equitativo, un alma pura, Un generoso corazon honesto ? Hé aquí lo que ofrecer no puede impura La estirpe de Mésala 26 en rico plato : Esa ofrenda llevad y allá en la altura El voto más humilde será grato. 27 >-*e-e




<br><br>SÁTIRA TERTIA.
<br><br>Inerepatio Desidias. N-X >| EMPE hac assidue ? jam clarum mane fenestras Intrat, et angustas extendit lumine rimas. Stertimus, indomitum quod despumare Falernum Sufficiat! Quinta dum linea tangitur umbra, En quid agis ! siccas insana Canícula messes Jam dudum coquit, et patula pecus omne sub ulmo est." (V. 6). SÁTIRA TERCERA. Contra la Pereza, i "¿Y SIEMPRE así? La claridad del dia Entra ensanchando ya por las ventanas Las angostas rendijas con sus rayos. 2 ¡ Y roncamos aún, pues es preciso Digerir el indómito Falerno ! 3 Hé aquí tu ocupación, mientras la sombra Toca la quinta línea. 4 Ya hace mucho Que la insana canícula 5 las secas Mieses abrasa y que el rebaño todo Yace del olmo bajo la ancha copa. " 35
UNUS ait comitum. " Verumne ? itane ? ocius adsit Hue aliquis ! nemon' ? " Turgescit vitrea bilis ; Finditur .... Arcadia pecuaria rudere dicas. JAM liber, et bicolor positis membrana capillis, Inque manus charta, nodosaque venit arundo. Tum queritur crassus calamo quod pendeat humor, Nigra quod infusa vanescat sepia lympha ; Dilutas queritur geminet quod fistula guttas. "0 MISER, inque dies ultra miser ! buccine rerum Venimus ? at cur non potius, teneroque columbo Et similis regum pueris, pappare minutum Poscis, et iratus mamma lallare recussas ? "AN tali studeam calamo? —Cui verba? quid istas Succinis ambages ? tibi luditur : effluis, amens ! Contemnere. Sona vitium percussa, maligne Respondet viridi non cocta fidelia limo : Udum et molle lutum es, nunc nunc properandus, et acri Fingendus sine fine rota Sed rure paterno Est tibi far modicum, purum et sine labe salinum ( v- 25), Así habla el preceptor. 6 " Pero ¿es posible? ¡ Que venga pronto alguno ! ¡ Qué ! ¿ No hay nadie ?' Mas ya la vitrea 7 bilis se alborota Y hace explosion. Dirías que rebuznan Todos juntos los asnos de la Arcadia. 8 Aquí está el libro al fin y sin el pelo La bicolor membrana, 9 y en sus manos Puestos papeles y nudosa caña. Quéjase entonces que la tinta pende Ilarto espesa del cálamo, ó que roba Agua excesiva su color oscuro, Ó que el tubo caer hace dos gotas.10 ¡ " Desventurado y más desventurado Mañana que hoy ! ¿Á tal punto venimos? Pero ¿ por qué como pichón implume Ó como hijo de rey mejor no pides La papilla infantil, y no rehusas Irritado el ró ró de la nodriza ?" 11 "—¿Maspodré contal pluma?"—¿Con quién hablas?" ¿ Á qué conduce esa pueril excusa ? La burla es para tí. Pasa la vida Y ¡ ay triste! alcanzarás sólo desprecio. El cántaro de barro no cocido Responde mal al dedo que le toca. Tú eres hoy ese barro blando y fresco, Ahora y no más es fuerza apresurarte Y que tenaz la rueda te modele. Pero dirás que del paterno campo Algún trigo posees ; que en tu mesa Puro y sin mancha puedes un salero 37
( Quid metuas ?), cultrixque foci secura patella. " Hoc satis? an deceat pulmonem rompere vends, Stemmate quod Tusco ramum millesime ducis ; Censoremne tuum vel quod trabeate salutas ? Ad populum phaleras ! ego te intus et in cute novi. Non pudet ad morem discincti vivere Natta ? Sed stupet hic vitio, et fibris increvit opimum Pingue : caret culpa ; nescit, quid perdat ; et alto Demersus, summa non rursum bullit in unda. "MAGNE pater Divum, savos punire tyrannos Haud alia ratione velis, quum dira libido Movent ingenium, ferventi tincta veneno : Virtutem videant, intabescantque relieta ! Anne magis Siculi gemuerunt ara juvenci, Aut magis auratis pendens laquearibus ensis Purpureas subter cervices terruit, imus, Imus preeeipites, quam si sibi dicat, et intus Palleat infelix, quod proxima nesciat uxor ? "S^PE oculos, memini, tangebam parvus olivo, Grandia si nollem morituri verba Catonis ('"• 45 )• Mostrar, y el vaso del hogar do libas Sin temor á los dioses12 ¿Y esto basta? ¿ Conviene así de vanidad hincharse Porque en el árbol de Toscana ocupas El milésimo ramo,13 ó bien cubierto De la trábea diriges un saludo Al censor tu pariente?14 ¡ Al pueblo deja El oropel de tu postizo adorno ! Yo te conozco bien. ¿ No te sonroja Vivir cual vive el disoluto Nata ?15 Pero él embrutecido por el vicio No siente nada ya, no tiene culpa, Ignora lo que pierde, y en el fondo De un abismo insondable sumergido No tocará ya más la superficie.16 " ¡ Gran Padre de los dioses!17 al tirano Que la cruel pasión que en su alma hierve Sueña satisfacer, no de otro modo Le castigues que vea abandonada La virtud y de angustia se consuma. ¿ Acaso eran más hondos los gemidos Del toro siciliano, más tremenda Pendiente espada de artesón dorado Sobre real cerviz,18 que estas palabras : Corro al abismo en el silencio dichas; Y las angustias que su pecho turban Y no conoce la cercana esposa ? " Muchas veces recuerdo siendo niño Con aceite mis párpados untaba,19 Pronunciar no queriendo las sublimes 39
Dicere, non sano multum laudanda magistro, Qua pater adductis sudans audiret amicis. Jure ; etenim id summum, quid dexter senio ferret Scire, erat in voto , damnosa canicula quantum Räderet; angustie eolio non fallier orea ; Neu quis callidior buxum torquere flagello. Haud tibi inexpertum curvos deprendere mores, Quaque docet sapiens braccatis illita Medis Portions, insomnis quibus et detonsa juventus Invigilai, siliquis et grandi pasta polenta ; Et tibí, qua Samios diduxit littera ramos, Surgentem dextro monstravit limite callem. Stertis adhuc ! laxumque caput, compage soluta, Oscitat hesternum, dissutis undique malis ! " EST aliquid quo tendis, et in quod dirigís aretini : An passim sequeris corvos testaque lutoque, Securus quo pes ferat, atque ex tempore vivis ? " HELLEBORUM frustra, quum jam cutis agra tumebit, Poscentes videas : venienti occurrite morbo (»• 64). Palabras de Catón, 20 cuando á la muerte Preparábase ya, que los aplausos De un estulto maestro conquistaran, Y que sudando de emocion mi padre Escuchara, presentes sus amigos. Y con razón; felicidad suprema Para mí era saber cuánto traía Propicio el senio, cuánto me quitaba La siniestra canícula,21 de la orza El cuello angosto nunca errar, ni que álguien En azotar el boj más hábil fuese. --Mas tú que á distinguir has alcanzado Las perversas costumbres, que aprendiste Lo que en el sabio Pórtico se enseña, Do el medo de anchas bragas aparece 23 É insomne estudia juventud detonsa 24 De silicuas y farro alimentada; Tú á quien mostró la letra del de Sámos Al dividir sus brazos en el diestro La senda recta;25 descuidado roncas, Y tu cabeza vacilante y torpe, Tu faz desencajada y tus bostezos Manifiestan de ayer la intemperancia ! "¿Existe algún objeto á donde tiendas Y al que tu arco dirijas; ó bien sigues Como inexperto niño á la ventura Que á los pájaros tira lodo y tiestos Y sin saber do va vive al acaso ? 26 Verás en vano en su último período Eléboro pedir al triste enfermo. ¿ Qué vale entonces con abierta mano 41
(Et quid opus Cratero magnos promittere montes ?); Disciteque, o miseri, et causas cognoscite rerum : Quid sumus, et quidnam victuri gignimur; ordo Quis datus, aut meta quam mollis flexus, et unde ; Quis modus argento; quid fas optare ; quid asper Utüe nummus habet; patria carisque propinquis Quantum elargiri deceat; quem te Deus esse Jussit, et humana qua parte locatus es in re. " DISCE ; nec invideas, quod multa fidelia putet In locuplete penu, defensis pinguibus ümbris; Et piper, et perna, Marsi monumenta clientis, Manaque quod prima nondum defecerit orea. "Hic aiiquis de gente hircosa centurionum Dicat: Qüod satis est, sapio mihi: non ego curo Esse 1uod Arcesilas arumnosique Solones, Obstipo caoite, et figentes lumine terram ; Murmura quum secum, et rabiosa silentia rodunt, (v. 81). Á Cratero ofrecer montañas de oro ? 27 ¡Miserable mortal! el mal futuro Aprende á prevenir; sabe las causas De lo que te rodea;28 lo que somos ; Con qué objeto á la vida hemos venido; Cuál es el orden dado;29 cuál el punto Es de partir; con qué exquisito tacto Ilay que doblar la meta;30 cuál la regla De la riqueza es; lo que debemos Desear en la tierra; de qué sirve El dinero; hasta dónde el sacrificio La patria y los parientes nos imponen ; Lo que Dios ser te manda, y en qué parte De la escala social te ha colocado. Esto debes saber y no á la envidia 31 Dar lugar en tu pecho cuando veas Que los cántaros llenos se corrompen En la rica despensa del patrono De la fértil Umbría;32 y la pimienta, Y el jamón, y la anchoa que en las orzas Intacta se conserva, monumentos De la honda gratitud de un cliente marso. Mas algún centurión, gente que huele Á chotuno, dirá : ^ " Sé lo bastante Y nunca imaginé, por vida mia, Ser un Arcesilao, ó uno de esos Gemebundos Solones,35 que entre dientes, Sobre el pecho inclinada la cabeza Y las miradas en la tierra fijas, Murmuran para sí como furiosos, Alargando los labios y pesando 43
Atque exporrecto trutinantur verba labello, ^Egroti veteris meditantes somnia : Gigni De nihilo nihil, in nikilum nil posse reverli. Hoc est, quod palles ! cur quis non prandeat, hoc est ! .... His populus ridet, multumque torosa juventus Ingeminat tremulos naso crispante cachinnos. "INSPICE; nescio quid trépidât mihi pectus, et regris Faucibus exsuperat gravis halitus ; inspice, sodes : " Qui dicit medico, jussus requiescere, postquam Tertia compositas vidit nox currere venas, De majore domo, modice sitiente lagena, Lenia loturo sibi Surrentina rogavit. "Heus bone, tu palles.-Nihil est.-Videas tamen istud, Quidquid id est : surgit tacite tibi lutea pellis. — At tu deterius palles ; ne sis mihi tutor : Jam pridem hune sepeli ; tu restas. -Perge ; tacebo. " Turgidus hie epulis, atque albo ventre, lavatur, Gutture sulfureas lente exhalante mephites. Sed tremor inter vina subit, calidumque trientem (V. 100). Con aire gravedoso las palabras Al meditar de algún enfermo antiguo Los sueños, por ejemplo :36 Producirse Nada, puede de nada, ni á la nada Nada puede volver. ¿ Por esto pierdes, Imbécil, el color y el apetito? " Y el vulgo aplaude, y soldadesca ruda Estalla en carcajadas convulsivas. " Mira; no sé por qué tiembla agitado Mi pecho, y el aliento pestilente Siento escapar de mis enfermas fauces ;37 Mírame por favor. Quietud profunda El médico prescribe ; pero apénas Han pasado tres noches, y tranquila Corre la sangre ya, cuando el paciente Al baño se dirige y con urgencia Media botella de Sorrento pide. — Pero, amigo, estás pálido. — No es nada. — Observa, sin embargo; poco á poco, Sin sentirlo tú mismo se va hinchando Tu amarillenta piel. — ¡ Bah ! Tu semblante Más pálido se mira. ¿ Por ventura En mi tutor pretendes convertirte ? Le enterré ya hace tiempo; mas tú quedas. — Sigue adelante, guardaré silencio. Harto de viandas luego, y exhalando Lentamente mefíticos vapores De la garganta, al baño se introduce. Mas miéntras bebe, todo se estremece, Caliente 38 la ancha copa de sus manos Se desliza, los dientes se descubren 45
Excutit e manibus; dentes crepuere retecti ; Unctacadunt laxis tunc pulmentaria labris. Hinc tuba, candela; tandemque beatulus alto Compositus lecto, crassisque lutatus amomis, In portam rigidos calces extend it : at ilium Hesterni, capite induto, subiere Quirites. "TANGE, miser, venas, et pone in pectore de*tram; Nil calet hie: summosque pedes attinge manusque; Non frigent. Visa est si forte pecunia, sive Candida vicini subrisit molle puella, Cor tibi rite salit? Positum est algente catino Durum olus, et populi cribo decussa farina : Tentemus fauces ; tenero latet ulcus in ore Putre, quod haud deceat plebeia radere beta. Alges, quum excussit membris tremor albus aristas; Nunc face supposita fervescit sanguis, et ira Scintillant oculi : dicisque, facisque, quod ipse Non sani esse hominis non sanus juret Orestes. " (V. Rechinando y al suelo los manjares De los remisos labios se desprenden. Y despues las trompetas, las antorchas, Y colocado al fin en alto lecho, Y adobado de aromas exquisitos Á la puerta los pies rigidos tiende, Mientras llegan de ayer los caballeros Cubierta la cabeza y le conducen. 39 "Toca, infeliz, 40 el pulso y pon la diestra Mano en el pecho : aquí no hay calentura. Palpa las puntas de los pies y manos; No están frías. — Si acaso vez el oro, Si la hermosa muchacha del vecino Te sonríe ¿ tu corazon callado Palpita igual ? Una legumbre cruda En helada escudilla ha sido puesta Con pan hecho de harina mal cernida. 41 Las fauces observemos : en la boca Tierna se oculta purulenta llaga : Que la roce no es bien plebeya acelga. Unas veces te hielas, cuando el miedo El vello todo de tu cuerpo eriza; Otras la sangre tu semblante enciende Cuando la ira en tus ojos centellea, Y dices y haces lo que Oréstes mismo En medio á su demencia juraría Que era propio tan solo de un demente.
SATIRA QUARTA. >A De Proeerum Superbia et Libidine. "D J- VEM populi tractas (barbatimi hac crede magistrum Dicere, sorbitio tollit quem dira cicuta ) : Quo fretus? die hoc, magni pupille Perieli. Scilicet ingenium et rerum prudentia velox Ante pilos venit ; dicenda tacendaque calles. (v.5)-SÁTIRA CUARTA. in-contra el Orgullo y Sensualidad de los Grandes.1 i (^JOBIERNAS el Estado ! (cree que habla El barbado maestro á quien dio muerte Cruel cicuta. 2 Dílo. ¿En qué te apoyas? Del gran Pericles ó pupilo 3 ¿ Acaso Vinieron el ingenio y la prudencia De las cosas, áun antes que tu rostro La barba sombrease? ¿ Has obtenido La ciencia de callar y hablar á tiempo ? 49 4
Ergo, ubi commota fervet plebecula bile, Fert animus calida fecisse silentia turba Majestate manus. Quid deinde loquere? Quinta, Hoc, puto, non justum est; illud mate; rectius istud. Scis etenim justum gemina suspendere lance Ancipitis libra; rectus discernis, ubi inter Curva subit, vel quum fallii pede regula varo; Et potis es nigrum vitio prafigere theta. Quin tu igitur, summa nequicquam pelle decorus, Ante diem blando caudam jactare popello Desinis, Anticyras melior sorbere meracas ? QU/E tibi summa boni est ? uncta vixisse patella Semper, et assiduo curata cuticula sole. Exspecta : haud aliud respondeat hac anus. I nunc; Dinomaches ego sum suffla; sum Candidus. Esto : Dum ne deterius sapiat pannucea Baucis, Quum bene discincto cantaverit ocima verna. UT nemo in sese tentat descendere, nemo; Sed pracedenti spectatur mantica tergo ! (24.) Así cuando la plebe se alborota Contienes á la turba enardecida Con gesto majestoso. 4 Pero luego ¿Qué dices? Caballeros, he pensado Que esto no es justo, que es malo eso, y sólo Aquello lo mejor. 5 Porque tú sabes Suspender en lo justo los platillos De la balanza; tú disciernes dónde Lo recto se confunde con lo curvo; Cuándo la norma engaña con pié falso, Y el vicio puedes con la negra theta 6 Marcar severo. Mas ¿ por qué ofreciendo Un exterior mentido te apresuras A ostentar ante un manso populacho Tu hermosa cauda?7 Di. Mejor sería Que todas las Antíciras de un sorbo Sin mezcla te engulleras. 8 ¿Cuál ha sido Para tí el sumo bien? Pasar.la vida Exquisitos manjares devorando Siempre, y al sol tus perfumados miembros Mostrar asiduo. 9 Aguarda : no otra cosa Responderá esa vieja. 10 Ahora puedes Marcharte ya, gritando con orgullo : Soy hijo de Dinómaca ; U soy bello. Que te haga buen provecho, mas confiesa No saber más que la andrajosa Báucis Al altercar con disoluto esclavo.12 ¡ Nadie dentro de sí bajar intenta, Nadie en verdad ; mas con rigor severo Escudriña la alforja que á la espalda Lleva el que le precede ! 13 Así preguntas :
Qusesieris : " Nostin' Vectidi pradia? — Cujus? Dives arat Curibus, quantum non milvus oberret : Ilunc ais? — Hunc, Dis iratis Genioque sinistro, Qui, quandoque jugum pertusa ad compita figit, Seriolae veterem metuens deradere limum, Ingemit Hoc bene sii ! tunicatum cum sale mordens Caspe ; et, farratam pueris plaudentibus ollam, Pannosam fascem morientis sorbet aceti. " At si unctus cesses, et fìgas in cute solem, Est prope te ignotus, cubito qui tangat, et acre Despuat in mores, penemque arcanaque lumbi Runcantem, populo marcentes pandere vulvas. Tu quum maxillis balanatum gausape pectas, Inguinibus quare detonsus gurgulio exstat ? Quinque palestrita; licet ha;c piantana vellant, Elixasque nates labefactent forcipe adunca, Non tamen ista fìlix ullo mansuescit aratro. C/EDIMUS, inque vicem prxbemus crura sagittis ; Vivitur hoc pacto. Sic novimus : ilia subtcr (v- 43)-"¿Conoces de Vectidio las haciendas ? 14 — ¿De quién? En Cures15 hay un rico que ara Más de lo que un milano al vuelo mide.16 ¿ Hablas de ese? — Del mismo á quien los dioses Airados ven y su siniestro genio.17 Cuando en la abierta encrucijada cuelga El arado,18 de vieja tinajilla Teme romper la pez y en tono triste Exclama ¡quéplacer! Viérasle entonces En sus telas morder una cebolla Con un poco de sal, sorber ansioso Las heces del vinagre enmohecidas, Y en tanto una olla de groseras gachas Con aplauso saludan sus esclavos. " 19 Mas tú que á otro censuras mientra ocioso El sol recibes en tu piel ungida, 20 Alguien cerca tendrás que á su vecino Le toque con el codo y que condene Tus costumbres infames, cuando extirpas En la oculta región la inútil yerba Y tus torpezas ante el pueblo ofreces. Pero ¿por qué al peinar en tus mejillas Solicito la felpa perfumada, Del cuerpo el vello arrancas ? Y es en vano Que cinco obreros el plantel agoten, Y sin cesar con la tenaza adunca Tus enervadas carnes debiliten : No hay arado que venza tal helecho. 21 Herimos y á la vez al enemigo Ofrecemos el pecho. Así se vive : Lo sabemos muy bien. 22 En los ijares 53
Cíecum vulnus habes; sed lato balteus auro Protegit. Ut mavis, da verba, et decipe ñervos, Si potes. " Egregium quum me vicinia dicat, Non credam ?» Viso si palles, improbe, nummo ; Si facis in penem quidquid tibi venit amarum ; Si puteal multa cautus vibice flagellas : Nequicquam populo bibulas donaveris aures. Respue quod non es ; tollat sua muñera cerdo ; Tecum habita, et noris, quam sit tibi curta supellex. ( 52). Llevas oculta llaga que proteje Dorado cinturon. Mas si es posible Y te parece bien, dinos palabras Que nos engañen y tus nervios burlen. — Pero los que me cercan me repiten Que no hay nadie mejor: ¿ puedo dudarlo ? — ¡ Malvado ! si á la vista del dinero Se ha inmutado tu faz ; si hasta las heces Apuraste el placer; si precabido Á tu deudor azotas con la usura :24 Darás en vano al pueblo tus orejas Sedientas de alabanza. Lo que no eres Desecha pues : recoja la canalla El premio que merece. 25 Tú entre tanto Explora tu interior, y confundido Verás cuán desprovista se halla tu alma. 26
SATIRA QUINTA. De vera Liberiate. V. V ATIBUS hic mos est, centum sibi poscere voces, Centum ora, et linguas optare in carmina centum ; Fabula seu mcesto ponatur hianda tragredo, Vulnera seu Parthi ducentis ab inguine ferrum. -QUORSUM hcec ? aut quantas robusti carminis offas (*• s). SATIRA QUINTA. De la Libertad Verdadera.1 C • V - IEN voces, y cien lenguas, y cien bocas Es costumbre que pidan los poetas Para decir sus versos, 2 sea que hagan En las tablas gemir á la tragedia, O bien canten del parto las heridas Al arrancar de la ingle la saeta. 3 — Y todo eso ¿ á qué fin ? 4 ¿ Cuántas hornadas De versos arrojar por dicha intentas, 57 m m
Ingeris, ut par sit centeno gutture niti ? Grande locuturi nebulas Helicone legunto, Si quibus aut Procnes, aut si quibus olla Thyesta Fervebit, sape insulso ccenanda Glyconi. Tu ncque anhelanti, coquitur dum massa camino, Folle premis ventos ; nec, clauso murmurc raucus, Nescio quid tecum grave cornicaris ineptum ; Nec stloppo tumidas intendis rumpere buccas. Verba toga sequeris, junctura callidus acri, Ore teres modico, pallentes radere mores Doctus, et ingenuo culpam defigere ludo : Hinc trahe qua dicas ; mensamque relinque Mycenis Cum capite et pedibus, plebeiaque prandia noris. — NON equidem hoc studeo, bullatis ut mihi nugis Pagina turgescat, dare pondus idonea fumo. Secreti loquimur : tibi nunc, hortante Camcena, Excutienda damus pracordia, quantaque nostra Pars tua sit, Cornute, anima, tibi, dulcis amice, Ostendisse juvat. Pulsa, dignoscere cautus Quid solidum crepet, et pietà tectoria lingua. His ego centenas ausim deposcere voces, (V. 26). Que necesitas para tal maniobra De cien gargantas encontrar la fuerza ? 5 Que los que á lo sublime se encaraman Presto recojan de Helicón las nieblas, Cuando la olla de Tiéstes ó de Progne fi Calientan de Glicon para las cenas. 7 Tú, mientras que la masa cuece el horno, El anhelante fuelle nunca aprietas, 8 Ni con ronco murmullo allá entre dientes Imitas el cantar de la corneja, Ni los carrillos hinchas para el paso Dificultar á bocanada hueca. 9 Tú sigues el lenguaje de la toga :10 Sencillez y osadía en liga estrecha Sabes unir, el vicio condenando Con docto estilo y oracion ingenua. 11 Prosigue así, y el hórrido banquete De cabezas y pies deja á Micénas,12 Que mejor advertido sólo sabes En tu mesa comer pobre y plebeya.13 — Mis páginas, es cierto, no pretendo Que se hinchen de ampulosas bagatelas Para dar peso al humo. 14 Estamos solos, Y quiero, pues la musa me aconseja, Cornuto, dulce amigo, todo abrirte Mi corazon, para que al punto veas Cuánto lugar en él ocupas. Toca, Tú, que al sonido distinguir aciertas La integridad de sólida vasija Y los afeites de dorada lengua.15 Si me he atrevido á demandar cien voces, 59
Ut, quantum mihi te sinuoso in pectore fixi, Voce traham pura, totumque hoc verba resignent, Quod latet arcana non enarrabile fibra. QUUM primum pavido custos mihi purpura cessit, Bullaque succinctis laribus donata pependit ; Quum blandi comites, totaque impune Suburra Permisit sparsisse oculos jam candidus umbo ; Quumque iter ambiguum est, et vitse nescius error Diducit trepidas ramosa in compita mentes : Me tibi supposui. Teneros tu suscipis annos Socratico, Cornute, sinu. Tum fallere solers Apposita intortos extendit regula mores, Et premitur ratione animus, vincique laborat, Artificemque tuo ducit sub pollice vultum. Tecum etenim longos memini consumere soles, Et tecum primas epulis decerpere noctes. Unum opus, et requiem pariter disponimus ambo, Atque verecunda laxamus seria mensa. Non equidem hoc dubites, amborum fcedere certo Consentire dies, et ab uno sidere duci. Nostra vel squali suspendit tempora Libra Parca tenax veri ; seu nata fidelibus Ilora (v. 48). Es para publicar con fe sincera Cómo en lo más oculto de mi pecho Llevo grabada tu amistad. Que sean Las palabras intérpretes veraces De lo que mi hondo sentimiento encierra. La protectora púrpura dejaba Y al lar arregazado daba apenas El anillo :10 en alegre compañía Y tras la blanca toga fácil me era Con la mirada recorrer osado Toda Suburra.17 Ante la doble senda El alma vacilaba no sabiendo Qué camino seguir, 18 cuando tu diestra Mis pasos guió, Cornuto. Bondadoso, Mi juventud acoges inexperta En tu seno socrático :19 tú logras Sujetar mis costumbres á la regla, Hacer que la pasión desordenada De la razón al freno se someta, Que trabaje en vencerse y bellas formas De tu maestra mano al fin obtenga. 20 Recuerdo que contento largos dias Vi pasar á tu lado. En las primeras Horas nocturnas un manjar modesto Contigo dividía. En la tarea Juntos, juntos también en el descanso, Nos hacía olvidar las cosas serias Nuestra sencilla mesa. ¡ Oh ! no lo dudes Ligados nuestros dias una estrella Nos conduce á la vez. 21 O bien la parca, 61
Dividit in Geminos concordia fata duorum, Saturnumque gravem nostro Jove frangimus una : Nescio quod, certe est, quod me tibi temperai, astrum. MILLE hommum species, et rerum discolor usus : Velie suum cuique est, nec voto vivitur uno. Mercibus hic Italis mutat sub sole recenti Rugosum piper et pallentis grana cumini ; Hic satur irriguo mavult turgescere somno ; Hic Campo indulget ; hunc alea decoquit ; ille In Venerem est putris : sed quum lapidosa chiragra Fregerit articulos, veteris ramalia fagi, Tum crassos transisse dies, lucemque palustrem, Et sibi, jam seri, vitam ingemitere relictam. AT te nocturnis juvat impallescere chartis. Cultor enim juvenum purgatas inseris aures Fruge Cleanthea. Petite bine, juvenesque, scnesque, (V. 64). De la verdad amiga duradera, 22 Suspendió nuestra vida en los platillos De la Balanza igual; 23 ó bien serena La hora que nace á los afectos fieles, Propicia dividió la suerte nuestra En Géminis, 24 y Jove favorable, De Saturno burlamos la inclemencia. 25 No sé qué astro, en verdad, pero hay alguno Cuyo influjo á los dos igual gobierna. 20 Una gran variedad entre los hombres Y en las costumbres á la par se muestra : Distinta inclinación cada uno sigue Y en nada nuestros votos se asemejan. 27 El uno los productos de la Italia, Por el rugoso grano de pimienta Y el pálido comino hasta el Oriente Á cambiar va ; 28 el otro considera Preferible engordar, y harto de viandas Y ricos vinos á dormir se entrega: Á este agrada la lucha; á aquel el juego ; De ese otro Vénus el vigor enerva ; Pero cuando endurece la quiragra 20 Los artejos al fin, cual de la vieja Haya las ramas, angustiados gimen El tiempo al ver hundido en las tinieblas, En el fango la luz, y en vano, es tarde ; Sólo para sufrir la vida queda. Pero tú gustas, al estudio dado, Las largas noches de pasar en vela ; La juventud cultivas y en su oído Avido el dogma de Cleántes 3° siembras. 63
Finem animo certuni, miserisque viatica canis. — Cras hoc fiet. — Idem cras fiet. — Quid, quasi magnum ? Nempe diem donas. — Sed, quum lux altera venit, Jam cras hesternum consumpsimus. Ecce aliud cras Egerit hos annos, et semper paulum erit ultra. Nam, quamvis prope te, quamvis temone sub uno, Vertentem sese, frustra sectabere canthum, Quum rota posterior curras et in axe secundo. LIBERTATE opus est : non hac, quam ut quisque Velina Publius emeruit, scabiosum tesserula far Possidet. Heu steriles veri, quibus una Quiritem Vertigo facit ! hic Dama est, non tressis agaso, Vappa, et lippus, et in tenui farragine mendax : Verterit hunc dominus ; momento turbinis, exit Marcus Dama. Papa ! Marco spondente, recusas Credere tu nummos? Marco sub judice palles? Marcus dixit, ita est : asigna, Marce, tabellas. Ilac mera libertas : hanc nobis pilea donant ! (V. 82). Aquí aprended, oh jóvenes y ancianos, De la vida el fin cierto, á la miseria De la vejez en sus lecciones sabias Hallaréis el consuelo que reserva. —Mañana estudiaré.—Será lo mismo Mañana que hoy.—Pero ¿ por qué exageras Así el precio de un dia cual si fuese Cosa de gran valor ? — Mas cuando venga Otro dia, ya entonces el mañana Consumimos de ayer, y en una eterna Sucesión, el mañana largos años Devorará, sin que un momento puedas Al mañana llegar; no de otra suerte Que en el carro que pasa con violencia, La rueda posterior por más que gire Jamas podrá alcanzar á la otra rueda. 31 La libertad es menester, no empero, Aquella por la cual se agrega á Velia 32 Un Publio emancipado que conquista De pedir trigo viejo la boleta. 33 ¡ Amigos del error, á quienes hace Caballeros romanos una vuelta ! 3i Hé aquí á Dama, mendigo, vagamundo, Palafrenero vil, cuya conciencia Á un puñado de granzas sacrifica; Pues bien, al tal su dueño le voltea Y sale Marco Dama. 35 Mas ¡ cuidado ! Marco responde ¿ y á prestar te niegas Tu dinero ? ¿ Por qué tu faz se inmuta Cuando en el tribunal Marco se sienta ? Ha dicho Marco : así es. Marco, bien puedes 65
SATIRA QUINTA. — An quisquam est alius liber, nisi ducere vitam Cui licet ut voluit ? licet ut volo vivere ; non sim Liberior Bruto ? — Mendose colligis, inquit Stoicus hic, aurem mordaci lotus aceto. Hoc reliquum accipio : licet illud et ni volo tolle. — Vindicta postquam meus a pretore recessi, Cur mihi non liceat jussit quodcumque voluntas, Excepto, si quid Masurì rubrica vetarit ? — Disce ; sed ira cadat naso rugosaque sanna, Dum veteres avias tibi de pulmone revello. NON pratoris erat stultis dare tenuia rerum Officia, atque usum rapida; permittere vita; : Sambucan citius caloni aptaveris alto. Stat contra ratio, et secretam'gannit in aurem, Ne liceat facere id, quod quis vitiabit agendo. Publica lex hominum naturaque continet hoc fas, Ut teneat vetitos inscitia debilis actus. Diluis helleborum, certo compescere puncto Nescius examen : vetat hoc natura medendi. (v. IOl). El contrato firmar. Hé aquí la mera Libertad : esa que nos brinda el píleo. 36 — ¿No es libre aquel que su existencia lleva Según su voluntad ? Vivir yo puedo Como quiero. ¿ No es cosa manifiesta Que más que Bruto libre soy?— Deduces Mal el estoico dice á cuya oreja Nada logra ocultarse.37 Acepto el resto; Mas el puedo y el quiero al par desecha. — Despues que del pretor me he separado Dueño de mí por la vindicta 38 ¿ piensas Que no pudiera hacer cuanto me dicta Mi voluntad, excepto lo que veda De Masurio la rúbrica?—39 Al instante Te lo voy á decir; empero, mientras Las viejas mañas de tu pecho arranco, La risa del desprecio y la ira ciega De tu labio depon. Nunca sabría Dar el pretor al necio inteligencia Ni de la vida conceder el uso : Antes del torpe leñador hicieras Arpista consumado. Á ello se opone La razón, que nos dice en voz secreta Que no se puede hacer lo que al hacerse Se echaría á perder. Naturaleza Y la pública ley están conformes En que la débil necedad se abstenga De lo que no es capaz. Te impide el arte El eléboro dar sin que ántes sepas La dosis prevenir. Si el campesino 67
Navem si poscat sibi peronatus arator Luciferi rudis, exclamet Melicerta perisse Frontem de rebus. Tibi recto vivere talo Ars dedit ? et veri speciem dignoscere calles, Ne qua subaerato mendosum tinniat auro ? Quoque sequenda forent, quceque evitanda vicissim, Illa prius creta, mox hac carbone notasti ? Es modicus voti ? presso lare ? dulcis amicis ? Jam nunc adstringas, jam nunc granaria laxes ; Inque luto fixum possis transcendere nummum, Nec glutto sorbere salivam Mercurialem ? Hsec mea sunt, teneo, quum vere dixerit, esto Liberque ac sapiens, preetoribus ac Jove dextro. SIN tu, quum fueris nostrce paulo ante farina, Pelliculam veterem retines, et, fronte politus, Astutam vapido servas sub pectore vulpem ; Qua dederam supra repeto, funemque reduco. (V. Il8). Que siempre ignoró el curso, en su rudeza, De los astros medir, quiere el gobierno De una nave tomar, con voz severa Clamará Melicértes 40 indignado Que perece en el mundo la vergüenza. ¿ Te ha concedido el arte por ventura Marchar con recto pié ? ¿ La efigie bella De la verdad distingues, y al sonido Del oro lo que tiene su apariencia ? ¿ Las cosas que evitar ó seguir debes Has señalado con carbón ó greda ? 41 ¿ Eres modesto en tus deseos ? ¿ Vives En frugal sencillez, y tu alma llena De dulzura hallan tus amigos ? ¿ Sabes Cerrar y abrir á tiempo tus paneras ? ¿ Puedes pasar acaso indiferente Sin recoger del lodo una moneda, Y nunca de Mercurio la saliva Por tus ávidas fauces atraviesa ? 42 Si eres capaz de responder, diciendo La verdad, que posees tales prendas, Libre y sabio eres; que el pretor y Jove Los votos de tu vida favorezcan. Mas si perteneciendo á nuestra masa Sólo de hace un instante, aún conservas Tu vieja piel y bajo faz mentida Guardas la astucia de la zorra artera, Mis palabras recojo y te devuelvo De la pasada esclavitud la cuerda. Si justa la razón no te concede 69
Niltibi concessit ratio : digitum exere, peccas ; Et qui tam parvum est ? sed nullo thure litabis, Hsereat in stultis brevis ut semuncia recti. Hsec miscere nefas : nec, quura sis cetera fossor, Tres tantum ad numeros satyri moveare Bathylli. LIBER ego : unde datum hoc sumis, tot subdite rebus ? An dominum ignoras, nisi quem vindicta relaxat ? /, puer, et strigiles Crispitii ad balnea defer ( Si increpuit ) : cessas, nugator! servitium acre Te nihil impellit ; nec quidquam extrinsecus intrat, Quod nervos agitet. Sed si intus, et in jecore cegro Nascantur domini ; qui tu impunitior exis, Atque hic quem ad strigiles scutica et metus egit herilis ? MANE piger stertis : Surge, inquit Avaritia ! eia, Surge. Negas ; instat : Surge, inquit. — Non queo. — Surge, — Et quid agam ? — Rogitas ! saperdas advehe Ponto, Castoreum, stuppas, ebenum, thus, lubrica Coa ; Tolle recens primus piper e sitiente camelo ; (v. 136). Que un dedo muevas solamente, pecas :« ¿ Y qué más corto ? Mas ningún incienso De rectitud al necio un punto agrega. Imposible es mezclar cosas contrarias, Y siendo un cavador, en tu torpeza, Ejecutar del bailarín Batilo44 Tres pasos nada más, nunca pudieras. — Libre soy— ¿Y de dónde lo presumes Cuando á tantas miserias te sujetas ? ¿ Otro señor no tienes que aquel solo De quien la vara del pretor te suelta ? Parte, esclavo, y al baño de Crispina 45 Conduce sin tardar la estregadera. Mas ¿ te detienes, holgazan ? Esta orden Amenazante impávido te deja Y tus nervios tranquilos permanecen Si á agitarlos no viene algo de fuera. Pero si acaso mil señores nacen Allá en el interior de tu alma enferma ¿ Te reputas más libre que el esclavo, Que del señor ante el azote tiembla ? Roncas en la mañana y la Avaricia ; ¡ Ea ! dice, levántate. Te niegas. — Levántate, repite. —Mas no puedo. — Levántate, replica con más fuerza. — Pero ¿ qué voy á hacer ? — ¡ Y lo preguntas Sin tardanza ve al Ponto y acarrea Peces, castóreo, estopa, ébano, incienso, Vinos de Co; recoge la pimienta Que el sediento camello ha conducido; 7i
Verte aliquid, jura. — Sed Jupiter audiet. — Eheu ! Baro, regustatum digito terebrare salinum Contentus perages, si vivere cumjove tendis. JAM pueris pellem succinctus et cenophorum aptas ; Ocius ad navem : nihil obstat, quin trabe vasta ..Egaum rapias, nisi solers Luxuria ante Seductum moneat : Quo deinde, insane, ruis ? quo ? Quid tibi vis? calido sub peetore mascula bilis Intumuit, quam non extinxerit urna cicuta ? Tun' mare transilias ? tibi torta cannabe fulto, Ccena sit in transtro ; Veientanumque rubellum Exhalet, väpida lasum pice, sessilis obba ? Quid petis ? ut nummi, quos hic quincunce modesto Nutrieras, pergant avidos sudare deunces ? Indulge genio ; carpamus dulcia ; nostrum est Quod vivis ; cinis, et manes, et fabula fies. Vive memor lethi ; fugit hora ; hoc, quod loquor, inde est. (»• IS3). Perjúrate si quieres, mas comercia. — Pero Júpiter oye. — ¡ Majadero ! ¡ Bah ! si vivir con Júpiter intentas, Un salero que gustes muchas veces A raspar con el dedo te sujeta. 46 Hete aquí preparado : á los esclavos Ya con la bota la maleta entregas : Rápido te diriges á la nave Y nada impide desplegar las velas Y surcar el Egeo, 47 cuando escuchas La dulce voz de la Molicie diestra Que en secreto te dice : ¿ Adonde marchas, Insensato ? ¿ Qué haces ? ¿ En qué piensas ? El fuego que en tu pecho se ha encendido Ni de cicuta un cántaro modera. 43 ¿ Tú cruzarás el mar ? ¿ De los remeros En el banco podrás tomar la cena, Apoyado en un cable retorcido, Sin que en tu viaje de otro vino bebas Que del clarete veyentano, 49 oliendo A la pes del madero que le encierra ? ¿ Á qué aspiras ? ¿ No estás contento acaso Con que tu capital te dé modesta La ganancia de un cinco y hasta el once Por ciento quieres que produzca ? Acepta El bien presente, sus favores goza, Es nuestro lo que vives; vil pavesa, Sombra serás mañana y sólo nombre ; Acuérdate que el fin presto se acerca ; Huye la hora, y el rápido momento En que te estoy hablando ya se aleja. 50 73
EN quid agis ? duplici in diversum scinder« hamo : Hunccine, an hunc sequeris ? subeas alternus oportet Ancipiti obsequio dominos, alternus oberres. NEC tu, quum obstiteris semel, instantique negaris Parere imperio, rupi jam vincula dicas. Nam et luctata canis nodum abripit : attamen illi, Quum fugit, a collo trahitur pars longa catena. "Dave, cito, hoc credas jubeo, finire dolores Prateritos meditor ( crudum Charestratus unguem Arrodens ait hac ). An siccis dedecus obstem Cognatis ? an rem patriam rumore sinistro Limen ad obscenum frangam, dum Chrysidis udas Ebrius ante fores exstincta cum face canto ? — Euge, puer, sapias : Dis depellentibus agnam Percute.—Sed, censen', plorabit, Dave, relieta? — Nugaris : solea, puer, objurgabere rubra. Ne trepidare velis, atque arctos rodere casses. ( v. 170). Mas ¿ qué haces ? Te atrae un doble anzuelo En direcciones á la vez opuestas. ¿ Cuál de ambos seguirás ? Es necesario Que de los dos señores obedezcas A su turno el mandato, y que á su turno Bajo el influjo de los dos te muevas. Ni digas, si una vez has resistido, Y á obedecer esa pasión te niegas, Que rompiste los vínculos : el perro Lucha también por libertarse y quiebra Un eslabón, pero al huir arrastra Pendiente de su cuello la cadena. " Debes creerme, Davo, pronto quiero Término dar á mis antiguas quejas. " Así habla Querestrato miéntras roe Las uñas impaciente. 61 "¿Veré impresa La vergüenza por mí sobre la fama De parientes honrados ? ¿ Con mi herencia Veré sacrificado mi buen nombre En una casa infame ? ¿ Iré las puertas Á humedecer de Crisida en mi llanto Y ebrio á cantar con apagada tea ?52 — ¡ Ea, señor ! sé cuerdo y á los dioses Que te han salvado inmola una cordera. — Pero ¿ no piensas, Davo, que derrame Su llanto abandonada? — ¡ Qué simpleza! De su roja sandalia como un niño Recibirás la merecida pena. No luches, pues, en vano, pretendiendo Las redes destrozar de que eres presa. 75
Nunc ferus et violens : at, si vocet, haud mora, dicas, Quidnam igitur faciam ? nec nunc, quum accersor et ultro Supplicat, accedam ? Si totus et integer illinc Exieras, nec nunc. " Hie, hie, quem quserimus, liic est ; Non in festuca, lictor quam jactat ineptus. Jus habet ille sui palpo, quem ducit hiantem Cretata Ambitio ? Vigila, et cicer ingere large Rixanti populo, nostra ut Floralia possit Aprici meminisse senes Quid pulchrius? AT quum Herodis venere dies, unctaque fenestra Dispositi pinguem nebulam vomuere lucerna, Portantes violas, rubrumque amplexa catinum Cauda natat thynni, tumet alba fidelia vino ; Labra moves tacitus, recutitaque sabbata palles. Tum nigri lemures, ovoque pericula rupto ; (v. iS5). Fiero y violento estás; mas que te llame, Y convertido al punto en mansa oveja, Exclamarás : ¿ Qué hacer ? Cuando me busca Y con tan buena voluntad me ruega ¿ No accederé ? No tal, no accederías Si de tu libertad gozaras plena. Aquí está el hombre libre que buscamos ; No en la varilla que el lictor menea. El candidato adulador del pueblo Que sigue á la Ambición con boca abierta ¿ Pudiera libre ser ? Vela, le dice, Provisiones arroja á manos llenas Al pueblo pendenciero : que los viejos, Calentándose al sol puedan las fiestas Florales recordar de nuestros años. 53 ¡ Qué más bello será ! Mas cuando venga De Herodes el natal, 54 y en las ventanas Puestas con simetría las linternas De violas adornadas, en los aires De humo vomiten una nube espesa ;55 Cuando la cola de un atún nadando En la roja escudilla se contenga, Y que del blanco cántaro hasta el borde De vino esté la cavidad repleta, Agitarás los labios en silencio Y hará que la color tu frente pierda Del circunciso el sábado. 56 Y entonces Ya temblaras ante las sombras negras, O ya de un huevo roto ante el peligro ; 57
Hinc grandes Galli, et cum sistro lusca sacerdos, Incussere Déos inflantes corpora, si non Praedictum ter mane caput gustaveris alli. DIXERIS haec inter varicosos centuriones : ft Continuo crassum ridet Vulfenius ingens, Et centum Grecos curto centusse licetur (igi). il I ¡ i Y grandes coribantes y una tuerta53 Sacerdotisa con el sistro de Isis Harán que la ira de los dioses temas, Que penetran los cuerpos y los inflan, Si tres veces no gustas la cabeza De un ajo en la mañana, descuidando La sabia prescripción que el mal ahuyenta. Entre los varicosos centuriones Anda empero á decir tales sentencias, Y rompiendo en ruidosas carcajadas El colosal Vulfenio, por respuesta Dirá que no cambiara por cien ases Á cien sabios filósofos de Grecia. 60
SATIRA SEXTA. In Avaros. _/\_DMOVIT jam bruma foco te, Basse, Sabino ? Jamne lyra, et tétrico vivunt tibi pectine chorda, Mire opifex numeris veterum primordia vocum Atque marem strepitum fidis intendisse Latina, Mox juvenes agitare jocos, et pollice honesto Egregios lusisse senes? Mihi nunc Ligus ora Intepet, hibernatque meum mare, qua latus ingens (V. 1). SÁTIRA SEXTA. 36 Contra los Avaros.' A el invierno te llama, Baso amigo, A tu sabino hogar?2 ¿Ya de tu lira Severo el plectro las vibrantes cuerdas Hace sonar, maravilloso artista, Que cantas el origen de las cosas, Que de la musa haces oír latina El varonil acento, que los juegos De alegre juventud fácil agitas, Y con igual destreza y alto estilo Noble celebras la virtud antigua ? 3 81
SATIRA SEXTA. Dant scopuli, et multa litus se valle receptat. Limai portimi est opera cognoseere, cives: Cor jubet hoc Ennì, postquam destertuit esse Mseonides Quintus pavone ex Pithagorco. Hic ego securus vulgi, et quid praparet Auster Infelix pecori securus, et angulus ille Vicini nostro quia pinguior ; etsi adeo omnes Ditescant orti pejoribus, usque recusem Curvus ob id minui senio, aut ccenare sine uncto, Et signum in vapida naso tetigisse lagena. DISCREPET his alius. Geminos, horoscope, varo Producis genio. Solis natalibus est qui Tingat olus siccum nutria vafer in calice empta, Ipse sacrum irrorans patina piper ; hie bona dente (?'. 2l). Entre tanto la costa de Liguria Me hace gozar de su templada brisa ; Mi mar invierna y en extenso valle La sinüosa playa se retira, Que de elevadas rocas al abrigo Una morada ofréceme tranquila. 4 De Luna el puerto fuerza es ver, amigos: 5 Mejor aconsejado así lo afirma El viejo Enio, cuando ya despierto Del sueño pitagórico se inclina A no ser Quinto Homero ni del pavo Á haber tenido la existencia exigua. 6 No me inquieta aquí el vulgo, ni me inquieta Lo que el viento cruel del mediodía A los rebaños infelices guarda, 7 Ni si por dicha la heredad vecina Es mejor que la mia. En horabuena Enriquézcanse aquellos que de indigna Condicion se levantan; no por eso La vejez prematura me contrista, Ni mi alimento menguaré, ni ansioso Iré á poner de una botella insípida La nariz en el sello. Que otro piense Diversamente. Horóscopo, 8 tú guías A dos gemelos por distintos rumbos: El uno sólo en su natal prodiga Legumbres secas que humedece diestro Con salmuera comprada en vil vasija, Rociando él mismo el plato con pimienta Que cual cosa sagrada participa, Miéntras que el otro á grandes dentelladas 83
Grandia magnanimus peragit puer. Utar ego, utar, Nec rhombos ideo libertis ponere lautu Nec tenuem solers turdarum nosse salivam. Messe tenus propria vive ; et granaria, fas est. Emole. Quid metuas? occa ; et seges altera in herba est. AST vocat officium : trabe rupta Bruttia saxa Prendit amicus inops, remque omnem surdaque vota Condidit Ionio ; jacet ipse in litore, et una Ingentes de puppe Dei ; jamque obvia mergis Costa ratis lacera:. Nunc et de cespite vivo Frange aliquid, largire inopi, ne pictus oberret Carulea in tabula. Sed Ccenam funeris hares Negliget, iratus quod rem curtaveris ; urna (v- 34)-Su rico patrimonio dilapida. Yo el favor gozaré de mi fortuna, Sin que por eso á mis libertos sirva El exquisito rodaballo, ó quiera Que ejercitado el paladar distinga De tordos las especies. Vive sólo Con lo que tu cosecha propia rinda; El grano muele que tus trojes guardan; ¿Qué es lo que por ventura te intimida? Siembra tus campos que una mies copiosa Otra cosecha te promete opima. Mas te llama el deber: tu pobre amigo Náufrago á un roto leño se confia Y en las rocas de Brucio 9 se guarece. Sus sordos votos, sus riquezas mira Hundidas en el mar. Yace en la playa Junto con las imágenes divinas Que la popa guardaban, 10 miéntras flotan Los restos de la nave destruida Que los mergos insultan. Ahora es tiempo Que de tu mismo capital elijas Una parte adecuada y la presentes A tu amigo infeliz, sin que permitas Que vaya á mendigar mostrando el cuadro Que del naufragio da la imágen viva. 11 Mas dirás que irritado tu heredero, Al ver que el capital así mutilas, Descuidará la funeraria cena, 12 Y entregará á la urna tus cenizas Sin aromas, ó viendo indiferente Que un ligero perfume se perciba 85
Ossa inodora dabit, scu spirent cinnama surdum, Seu ceraso peccent casis nescire paratus. "Tune bona incolumis minuas?" Et Bestius urget Doctores Graios : " Ita fit, postquara sapere Urbi Cum pipere et palmis venit nostrum hoc maris expers ; Feniseca crasso vitiarunt unguine pultes. " 11/EC ciñere ulterior metuas ! At tu, meus hares, Quisquís eris, paulum a turba seductior audi. O bone, num ignoras ? missa est a Casare laurus Insignem ob cladem Germana pubis, et aris Frigidus excutitur cinis ; ac jam postibus arma, Jam chlamides regum, jam lutea gausapa captis, Essedaque, ingentesque locat Casonia Rhenos. Dis igitur genioque ducis centum paria, ob res (v. 48). De cinamomo apenas, y á la casia Se mezcle del cerezo la resina. 13 "¿Y así tus bienes mermarás gozando De perfecta salud sin que lo exija Dura necesidad?" En tanto Bestio,14 Inflamado de cólera se agita, Contra los doctos griegos exclamando:. "Desde que la ciudad se ve invadida Por esa vuestra ciencia afeminada Que entre pimienta y dátiles camina, Ya hasta el palurdo segador sus puches Sazona con especias exquisitas." Pero eso ¿qué te importa en el sepulcro? Oh tú, que mi heredero ya te estimas, Buen amigo, quien quiera que tú seas, Un poco de la turba te retira Y préstame atención un solo instante. ¿Acaso ignoras la última noticia? Una carta de César laureada 15 Acaba de llegar que participa De la germana juventud la rota. Ya de las aras la ceniza fría Se sacude; en las puertas de los templos Las armas y las clámides ya brillan De los reyes; las rubias cabelleras Para el fingido prisionero alquila Cesonia ya, y los carros, y los fuertes Habitantes del Rhin. 16 También me inspiran Hazañas tan heroicas, y doscientos Gladiadores, ofrenda bien mezquina, A los dioses y al genio del caudillo 87
Egregie gestas, induco. Quis vetat ? aude. Vx, nisi connives ! oleum artocreasque popello Largior. An prohibes ? die clare. — NON adeo, inquis : Exossatus ager juxta est. — Age, si mihi nulla Jam reliqua ex amitis, patruelis nulla, proneptis Nulla manet, patrui sterilis matertera vixit, Deque avia nihilum superest : accedo Bovillas, Clivumque ad Virbi : presto est mihi Manius hares. — PROGENIES terree ! — Quare ex me, quis mihi quartus Sit pater : haud prompte, dicam tamen. Adde etiam unum, Unum etiam : terra est jam filius ; et mihi ritu Manius hie generis prope major avunculus exit. Qui prior es, cur me in decursu lampada poscis ? Sum tibi Mercurius : venio Deus hue ego, ut ille Pingitur. An renuis? Vin' tu gaudere relictis? — Deest aliquid summa. — Minui mihi : sed tibi totum es:, (V. 64). Quiero llevar también. 17 ¿Hay quién lo impida? Atrévete ¡Ay de ti si no toleras Mis larguezas! Yo quiero que reciba El populacho previsión de aceite Y de pasteles. 18 ¿Mi intención te irrita? Habla claro.—Mas dices que ya el campo Que está cerca de aquí no se cultiva Lo bastante.—Pues bien, si yo no tengo Ni una tia paterna, ni una prima, Ni una sobrina nieta; si la hermana De mi madre fué estéril y la linea De mis abuelos se ha extinguido, entonces Bovilas y de Virbio la colina Visitaré,19 y en Manió un heredero Hallaré fácilmente.—¡Qué imaginas! ¡Un hijo de la tierra! 20—Si pretendes De mi tercer abuelo que te diga El nombre, dudaré, pero dirélo: Mas si otro y otro más 3as á la lista, Ya es hijo de la tierra, de tal suerte Que el Manió que desprecias bien podría Mi tio abuelo ser: la preferencia Le llevas tú ¿por qué, pues, solicitas Que cuando mi carrera no concluyo Todavía, la lámpara te rinda? 21 Soy para tí Mercurio, 22 á tí me acerco Tal como al dios de los mensajes pintan. ¿Renuncias por ventura, ó bien aceptas Lo que quedó?—Pero á la suma quitas Alguna cosa.--Lo que de ella falta A mi provecho solo se destina; 89
Quidquid id est. Ubi sit, fuge querere, quod mihi quondam Legarat Stadius ; nec dieta repone paterna : Fcenoris accedat merces : hinc exime sumptus. — Quid reliquum est?—Reliquum? nunc nunc impensius unge, Unge, puer, caules. Mihi festa luce coquatur Urtica, et fissa fumosum sinciput aure ; Ut tuus iste nepos olim satur anseris extis, Quum morosa vago singultiet inguine vena, Patricia immeiat vulva ! Mihi trama figura Sit reliqua ; ast illi tremat omento popa venter ! VENDE animam lucro, mercare, atque excute solers Omne latus mundi, ne sit prastantior alter Cappadocas rigida pingues pavisse catasta : Rem duplica. Feci ; jam triplex, jam mihi quarto, Jam decies redit in rugam. Depunge, ubi sistam. Inventus, Chrysippe, tui finitor acervi ! ( V. 80 ). 90 Mas todo lo restante será tuyo Cualquier cosa que sea. No me exijas Que te diga do está lo que otro tiempo Estadio me legara, ni repitas El paternal consejo: 23 Es necesario Que de la usura al capital unida Se deduzcan los gastos.—Pero, en suma, ¿Qué es lo que queda?—¿Lo que queda? Aprisa, Aprisa, esclavo; necesito luego De viandas suculentas y escogidas. ¡Qué! ¿Por ventura comeré en las fiestas Tocino ahumado y despreciable ortiga Para que alguna vez tu nieto se harte De hígado de ánzar 21 y en su vil lascivia, Cansado de vulgares meretrices, Vaya el seno á buscar de una patricia? ¿A mí me quedará de un esqueleto La figura no más, miéntras él se infla Y su vientre abultado el desarrollo De un victimario colosal indica? Al lucro vende tu alma, compra, astuto Del mundo los rincones escudriña; Nadie en habilidad puede vencerte Al ofrecer tu bella mercancía De capad ocios en estrechas tiendas: 2> Asi tu capital diestro duplica Ya duplicado está, ya en tres, ya en cuatro Y hasta en diez veces su valor se estima. Di dónde pararé y á tu sorítes Habré, Crisipo, hallado la medida. 26 91
NOTAS Y ACLARACIONES. PROLOGO. I.—En este prólogo finge Persio deprimirse á sí mismo para bur-larse de los malos poetas de su tiempo y de los motivps que les hacían escribir. Esto explica el empleo de ciertas palabras y figuras impropias de un estilo elevado, como lo indica en el primer verso el adjetivo caballino aplicado á la fuente Plipocrene. Este verso ex-presaría mejor la mente del autor, traducido de este modo: Nunca mis labios acerqué á la fuente Del cuadriípedo alado, ni recuerdo, etc. El uso del prólogo era muy común en los escritores antiguos como consta de Estacio, Claudiano, etc. 93
2.—Varios comentadores suponen que aquí se refiere Persio á Enio, quien pretendía que el alma de Homero había pasado á él, dando por prueba que así lo había soñado en el Parnaso. Perreau liga la locucion con la creencia que tenían los antiguos de que la di-vinidad se comunica con el hombre en sueños, por lo cual iban á buscarlos en los templos y lugares sagrados, haciendo con este fin, preces y ricas ofrendas. En la Sátira II, se encuentra una alusión á esta costumbre. 3.—Pirene, nombre de una fuente situada cerca de Corinto y con-sagrada á las Musas. Entre las varias tradiciones sobre el origen de esta fuente, hay una referida por Pausánias, según la cual, Pirene fué una ninfa que lloró tanto la muerte de su hija, que los dioses, mo-vidos á compasion, la convirtieron en fuente. El adjetivo "pálida" puede referirse á la aflicción de la ninfa, aunque varios comentado-res suponen que se ha querido significar la palidez producida por el estudio. 4.—Se ha creído generalmente que este pasaje se refiere al tem-plo que Augusto dedicó á Apolo en el Monte Palatino, agregándole una biblioteca adornada con los bustos de los grandes escritores. D. José Gerardo de Ilervás, usó de la palabra semipagano en su célebre sátira publicada bajo el pseudónimo de Jorge Pitillas: "Y si acaso tú ú otro me dijere Que soy semipagano y corta pala, Y que este empeño mas persona quiere" etc. 5.—Muchos críticos, entre ellos Casaubon, sostienen que el verso Corvos quis ohm, etc., no es de Persio. Achaintre asegura que ese verso falta en los más antiguos manuscritos y añade: "Se encuen-94 tra en una edición de Persio de Britannicus (Paris, J. Petit, 1505) esta glosa interlineal: Ver sus hic á Fonteio, non ab aliis ponitur. No habiéndose publicado las sátiras de Persio sino despues de su muer-te por los cuidados de sus amigos, uno de ellos, llamado Fonteyo, habrá incluido el verso en cuestión, miéntras que otros le habrán rechazado. Esto es lo que daría lugar á creer la glosa que acabo de citar, que parece muy antigua y tomada de manuscrito auténtico." 6.—Angelo Policiano dice haber visto en un manuscrito muy an-tiguo néctar en lugar de melos, lección que ha sido adoptada por Koenig. Sélis, siguiendo la opinion de Turnebo, altera este verso, fundado en la necesidad prosódica de la palabra vicios.
SÁTIRA PRIMERA. i.—Persio ataca en esta sátira á los malos escritores, criticando los falsos sistemas literarios de su tiempo. No olvida la parte mo-ral, aunque para ello se valga de ciertas expresiones y figuras que no se tolerarían en nuestra época. La sátira tiene la forma de diálogo entre el autor y un supuesto personaje; la división de ese diálogo es una de las primeras dificultades con que se tropieza, no estando todos los comentadores de acuerdo en el modo de hacerla. Noso-tros en esto, como en lo demás, no hemos seguido una lección de-terminada, sino que hemos adoptado en cada pasaje la que nos ha parecido más probable entre los varios textos que hemos tenido á la vista. Á las oscuridades propias del estilo del autor, hay que agregar frecuentes alusiones á nonjbres propios y costumbres poco conocidas, así como citas de obras que se han perdido, todo lo cual hace más difícil el sentido de esta sátira que el de las otras. Ca-saubon hace notar que Persio ha comenzado como Salomon: Va-ni/as vanitatum, et omnia vanitas. En el final indica el poeta la clase de lectores que desea. 2.—Supónese que el poeta es interrumpido al estar declamando algunos versos sobre la vanidad de las cosas humanas, entablándose luego el diálogo que forma toda la sátira. 3.—Nerón y sus cortesanos. I'or varios pasajes de las cartas de Cicerón á Ático, parece que, aludiendo á unos versos de Homero, se usaba de las palabras Polidamante y troyanas, cuando se de-signaba á una persona notable sin querer nombrarla. 4.—De este poeta no se sabe mas que se llamaba Accio Labeon y que hizo una mala traducción de la Iliada, que parece haber sido muy admirada de Nerón y sus cortesanos. 5.—Solían los padres encomendar á los tios la educación de sus hijos, de aquí el proverbio Nesis palmus mihi usado por Horacio. En la traducción de la frase de Persio he seguido el sentido adop-tado por Perreau. 6.—Era opinion comunmente recibida entre los antiguos que en el bazo se hallaba el efecto de la alegría, como consta de las si-guientes palabras de Plinio: Intemperantiam risas constare lienis magnitudine quídam putant. 7.—Este pasaje ha dado materia á largas discusiones entre los comentadores. Siguiendo el ejemplo de Monti, he puesto el verso 13 en boca del interlocutor, lo que me ha parecido que resuelve la dificultad de un modo más natural. S.—M. Perreau hace sobre este pasaje las siguientes observacio-nes: "Los autores antiguos están llenos de alusiones á estas lecturas públicas. La vanidad de los autores y el poco seso de los oyentes, 97 7
contribuían sin duda alguna á multiplicarlas y á hacerlas ridiculas; pero para ser justos, es preciso también notar que en una época en que no existía la imprenta, eran un medio de publicación más rápi-do y más popular que los manuscritos, que costaban muy caro y que los pobres no podían procurarse. Juvenal, que en la sátira VII hace también la descripción cómica de estas lecturas, felicita á Es-tado en la misma sátira y le da las gracias por haber leído al pueblo su "Tebaida." 9.—Se refiere á los romanos en general. 10.—Por elegancia ó molicie, usaban los magnates en sus convi-tes, llevar vestidos de los más vivos colores, como violado, escarlata y púrpura. 11.—Filis, reina de Tracia, amante desgraciada de Demofon, hijo de Teseo; Hipsipile, hija de Toante, rey de Lémnos, fué abandonada por Jason. Ambas historias formaban parte de los asun-tos más trillados por los poetas elegiacos, á lo cual hace alusión Persio. Dos de las heroides de Ovidio tratan dichos asuntos. 12.—Véase lo que queda dicho en la nota 4. Respecto de la frase ebria veratro, Persio alude á la costumbre que tenían los es-critores antiguos de tomar eléboro para excitar la imaginación, como lo hizo Carneádes cuando impugnó al estoico Zenon. De aquí las frases helleborum bibere, helleboruvi edere, etc. 13.—El cidro era una de las maderas más apreciadas que lleva-ban de Africa á Roma. Petronio dice á este propósito: cccc A/ris eruta terris Citrea mensa 98 14.—Entre los latinos había este proverbio: Ventri obesitas non gignit ingenium. Algunos han creido ver en el pasaje de Persio una alusión á Nerón, quien según Suetonio tenía el vientre promi-nente, ventre pi-ojecto. IS-—M- I-e Monnier, refiriéndose á este pasaje, dice lo siguiente: "On sait que Janus était representé avec deux visages. Jam biceps anni tacite labentis origo, Soins de superis qui tua terga vides. OVID. Fast., lib. 1. Par cette apostrophe á Janus, Perse fait entendre aux poetes ro-mains qu'on les raillait en secret, après les avoir loués ouvertement. Il rapporte les trois gestes qui marquaient la dérision: 1 0, on faisait le bec de cigogne avec l'index et le pouce rapprochés; 2 0, on imi-tait les oreilles d'âne en plaçant le pouce entre les oreilles et en remuant la main; 30, on lirait la langue. Saint Jérôme, écrivant à un moine, lui dit: Ne credasJaudatoribus tuis; imo irrisoribus aurem ne libcntcr accommodes, qui ehm te adulationibus foverint, et quodammodo impotent mentis effecerint: si subito respexeris, aut ci-coniarum deprehendes post te colla curvari; aut manu aurículas agitari asini; aut ccstuantem canis protendi linguam." D. Francisco de Quevedo imitó este pasaje de Persio en el siguiente soneto: "Oh Jano, cuya espalda la cigüeña Nunca picó, ni las orejas blancas Mano burlona te imitó á las ancas Que tus espaldas respetó la seña; "Ni los dedos, con luna jarameña, 99
De la mujer parlaron prendas francas; Con mirar hacia atras las pullas mancas. Cogote lince cubre en tí la greña. "Quien no viere despues de haber pasado, Y quien despues de sí no deja oido, No vivirá seguro ni enmendado. "Eumolpo, esté el cerebro prevenido Con rostro en las ausencias desvelado, Que avisa la cigüeña con graznido." 16.—Perreau es de opinion que todo este pasaje, hasta concluir con la alusión á Cincinato, se refiere á puntos de amplificación que con las fórmulas de lugares comunes se dictaban en las escuelas. 17.—Páles érala diosa de los pastos, cuya fiesta se celebraba anualmente en el campo con luminarias de paja y heno, al través de las cuales pasaban para purificarse. La fiesta tenía lugar el 11 de las calendas de Mayo, aniversario de la fundación de Roma. iS.—Conocido es el pasaje de Cincinato á que se refiere aquí Persio. (Véase á Tito Livio, III, 26). 19.—Este Accio, á quien no hay que confundir con Accio Li-beon de que ántes se ha hablado, fué contemporáneo de Pacuvio. Briseida es el nombre de una tragedia suya. Entre los fragmentos recogidos por Robert y H. Etienne, se encuentran los siguientes versos de Accio: /Eternabilem partissent divitiam, Indecorabiliter alíenos alunt, Ut rorulentas térras ferro fulas proscindant glebas. 100 20.—Pacuvio, sobrino de Enio, se distinguió por el doble talento de la pintura y la poesía, y fué autor de la tragedia Antiope á que hace referencia Persio. Cree Perreau que la crítica de ésta, no se dirige tanto á Accio y Pacuvio, muy recomendables para el tiempo en que vivieron, cuanto á los contemporáneos del satírico latino, que afectaban la manía de imitar el lenguaje y estilo de los antiguos cuando tenían á la vista modelos como Horacio y Virgilio. A co-rroborar esta opinion, concurren las siguientes palabras de Cicerón en su tratado De Finibus, lib. I., 1. ¿Quis Enni Medeam et Pa-cicvii Antiopam contemnat et rejiciat? Sin embargo, Marcial no se anda con rodeos al hablar de estos autores, según se ve en el siguiente verso, epig. 91, lib. XI: Aceius et quidquid Pacuviusque vomunt. 21.—Algunos han dudado que este verso fuese de Pacuvio, y su-ponen que Persio lo fingió, ridiculizando su estilo. Esta opinion, sin embargo, no aparece suficientemente fundada. 22.—La palabra trossulus de que se vale Persio, fué aplicada originariamente á los caballeros romanos que tomaron por asalto la ciudad de Trossulum; despues se la restringió á los jóvenes petu-lantes de esta orden. Cluverio pretende que la antigua Trossulum es la ciudad conocida hoy con el nombre de Montefiascone. 23.—Supónese que éste es Bleso Pedio, que en tiempo de Nerón fué acusado por los habitantes de Cirene, de haber robado el tesoro de Esculapio. Véase á Tácito Ann., lib. XIV, c. 18. 24.—Sobre la palabra usada por Persio, dice lo siguiente Stelluti: "Ccvcre, est chines movere, ut in canibus videre est, qui clanes agi-101
tandoblandiuntur, voce da non espora con altra chiarezza per esser poco onesta." 25.—Alusión á la costumbre de llevar los que habían sufrido naufragio, un cuadro que representaba su desgracia, para implorar de este modo la piedad pública. Bajo el punto de vista literario, es una reminiscencia de Horacio; Arle poética, verso 20. 26.—Imitación de la conocida sentencia de Horacio, Arte poé-tica; verso 101: Si vis me fle re, dolendum cst Frimum ipsi Ubi; ¡une ti ¡a me infortunio leedent. 27.—Monti observa con razón que todos los comentadores están de acuerdo en decir que es vicioso este fin de verso, aunque ningu-no diga en qué consista el vicio. Le Monnier afirma que el defecto está en que se ve una palabra grande seguida de una pequeña, pero el mismo Monti observa que con esta regla pecarían del mismo de-fecto Bereeynthia mater, Bereeynthia magnum y otras cláusulas de Virgilio, siendo de advertir que el mismo Persio tiene estos finales semejantes: impalleseere chartis, purgatissima mittuní, etc. Otros han creído que el defecto consistía en hacer rimar Attiny Delphin, lo que no podría hacerse notar en una traducción castellana; pero á esto opone tres observaciones Berrean, que en nuestro concepto destruyen semejante suposición: IA , estos descuidos de verificación no pueden considerarse como faltas graves, cuando se ve que los han cometido los mejores escritores, inclusive el mismo Virgilio; 2a, nada prueba que en la pieza de donde Persio ha tomado los fragmentos que cita, las rimas fuesen continuas, y por último, mu-chos manuscritos llevan Attis en lugar de Altin. Por lo demás, 102 parece fuera de duda que este fragmento, lo mismo que los que si-guen, están tomados de un poema de Nerón intitulado, Atis y la Bacante. En cuanto á la fábula de Attis, para no hacer demasiado larga la presente nota, nos limitamos á citar las siguientes palabras de Koenig: Attin pastor Phrygius a Cybelc amatas, cuius fabula obscura cst et magna narrationis varictate inplicita. Nomen ipsuvi varié scriptura exhibetur. 28.—El defecto de este verso y del que sigue, está puesto en la hinchazón y lo atrevido de la metáfora, no siendo posible, por otra parte, como observa Stelluti, encontrarles sentido alguno, al ser citados aisladamente. 29.—Courtaud Divernéresse, considera este verso como una torpe imitación de este bello pasaje de Ovidio: Nec brachia longo Margine terrarum porrexerat Amphitrite. 30.—Esta cita es hecha por el interlocutor con objeto de tachar de ampuloso el principio de la Eneida. 31.—Parece que estos versos están tomados de alguna pieza sobre la muerte de Penteo, rey de Tcbas, quien había despreciado el culto de Baco; éste para vengarse, turbó la razón de sus tías, las cuales tomando por becerro al desgraciado príncipe, se arrojaron sobre ti y le cortaron la cabeza. 32.—Á este pasaje se refiere D. José Gerardo de Ilervás en los siguientes versos de su citada sátira:
"Persio á todo un Nerón tiró bocados, Y sus conceptos saca á la vergüenza, A ser escarnecidos y afrentados." 33.—Este es uno de los pasajes en cuya interpretación se han dividido más los comentadores. Véanse sobre esto las extensas notas de Koenig y Perreau. 34.—Por litera canina se ha entendido la r, que domina en el gruñido del perro. La metáfora es indudablemente atrevida, y á este propósito dice Sélis: "Ilfaut avouer que Perse qui avoit pris Horace pour modèle, aurait dû imiter plus souvent le naturel de ce poete aimable." El siguiente soneto de Quevedo es una imitación de este pasaje: "Raer tiernas orejas con verdades Mordaces ¡oh Licino! no es seguro; Si desengañas, vivirás oscuro, Y escándalo serás de las ciudades. "No las hagas, ni enojes las maldades, Ni mormures la dicha del perjuro, Que si gobierna y duerme Polinuro, Su error castigarán las tempestades. "El que piadoso desengaña amigos, Tiene mayor peligro en su consejo Que en su venganza el que agravió enemigos. "Por esto á la maldad y al malo dejo, Vivamos, sin ser cómplices, testigos; Advierta al mundo nuevo el mundo viejo." 35.—La serpiente entre los romanos y los etruscos era particular-mente considerada como emblema de la santidad; de aquí la cos-tumbre á que alude Persio, de pintarla en aquellos lugares que se quería conservar limpios de toda inmundicia. 36.—Lucilio fué el primer poeta que cultivara en Roma la sátira; nació la víspera de la toma de Cartago y fué contemporáneo del segundo Africano. De este poeta sólo se conservan fragmentos. 37.—Sélis observa que la frase suspendere naso, es tomada del mismo Horacio á quien la aplica Persio. 38.—Conocida es la fábula del rey Midas. Cornuto, amigo de -Persio, sustituyó á las palabras Mida re.x estas otras quis non, para no provocar la cólera vengativa de Nerón. No es necesario añadir que si la sustitución de Cornuto fué muy prudente, carece de toda sal. 39-—Cratino, poeta cómico griego muy dado al vino, que fué el primer autor de la fábula satírica en las fiestas dionisias de Atenas. 40.—Eupolis, poeta griego también, que escribió en el mismo estilo que el anterior. Compuso 17 comedias y murió en la guerra naval entre los lacedemonios y los atenienses; su muerte causó tal impresión en Atenas, que se dió un edicto prohibiendo que los poe-tas fuesen á la guerra. 41.—Aristófanes, célebre poeta ateniense que atacó á Sócrates en su comedia intitulada Las Nubes. Bueno es advertir que estos ataques no influyeron en la condenación del filósofo, la cual no tuvo lugar sino 23 años despues.
42.— Persio se refiere al vestido descuidado de los filósofos grie-gos, que excitaba la burla insustancial de la gente frivola. 43.— Arezzo, pequeña ciudad de Toscana. El edil era el último de los funcionarios públicos. 44.— Perífrasis para designar la aritmética y la geometría. El abaco era una tabla cubierta de un polvo preparado al efecto, donde se trazaba, como en las modernas pizarras, ios números y las figuras geométricas. 45.—Alúdese á las meretrices de infima clase, llamadas nonaria porque salían á la hora nona, es decir, hacia las tres de la tarde. Casaubon pretende que Persio no se refiere á los filósofos cínicos en general, sino á un estoico de su tiempo, llamado Demetrio Cínico, que adquirió cierta celebridad. 46.— Caliroe, nombre de una cortesana de la época de Persio. Perreau conjetura que puede también designar alguna pieza de teatro ó alguna poesía de aquel tiempo. 1.—El argumento de esta sátira no podía ser más elevado; trata del extravío del principio religioso en su base fundamental, en los votos que el hombre dirige á la Divinidad deseando obtener, no la virtud ni los medios necesarios para su conservación; sino los bienes materiales, que, alcanzados una vez, suelen cambiarse en semillero de desgracias. Juvenal trató despues el mismo argumento en su sátira X. Platón en El Segundo Alcibiades condena la superstición que lleva al hombre á pedir al cielo únicamente aquello que puede satis-facer sus pasiones, y da la siguiente fórmula de oracion : " Gran Dios, conceded/tos los bienes que nos son necesarics, sea que os los/ida-& r"os ó que no os los pidamos; y alejad de nosotros los males Aun cuando os los pidamos:' Sublime es por cierto esa fórmula, pero no puede negarse la inmensa superioridad de la oracion dominical formulada en el Evangelio.
2.—Se refiere al día natal de Macrino, á quien dirige esta sátira como un presente. Plocio Macrino fué un hombre muy instruido, condiscípulo de Persio, á quien éste amó tiernamente. Los antiguos tenían la costumbre de marcar con piedras blancas los días felices, y con negras los desgraciados. Plinio dice que los tracios fueron los primeros que practicaron esta costumbre. 3.—Creían los romanos que cada hombre tenía un genio ó demo-nio particular que le acompañaba desde su nacimiento y velaba en su conservación. De aquí las expresiones latinas indulgen genio, de-fraudare genium, bcüigerare cum genio, etc. ; de aquí también la costumbre de derramar vino en todos los convites, en honor de su buen genio, á la que alude Persio, y sobre la cual pueden citarse multitud de pasajes de los autores antiguos. 4.—Se adoraba á Hércules como al dios que hacía hallar los teso-ros ocultos. El original de la oracion que pone aquí Persio, se halla en Horacio, Sai. lib. II, Sat. 6. v. 10. O si urnavt argenti fors qua mihi monsiret 5.—Creese generalmente que este nombre de Nerio no se refiere á ningún personaje real, sino figuradamente al avaro que se ha en-riquecido con las dotes de tres mujeres. Entre los versos de D. Francisco de Qucvedo, se encuentra el siguiente soneto: " Con mucho incienso y grande ofrenda, ; oh I.ícas ! Cogiendo d Dios á solas, entre clientes Los ruegos, que recatas de las gentes. Sin voz á sus orejas comunicas. 10S '' Las horas pides prósperas y ricas, Y que para heredar á tus parientes, Fiebres reparta el cielo pestilentes. Y de ruinas fraternas te fabricas. "i Oh grande horror ! Pues cuando de ejemplares Rayos á Dios armó la culpa, el vicio. Víctimas le templaron los pesares. " Y hoy le ofenden ansí, no ya propicio, Que vueltos sacrilegios los altares, Arma su diestra el mesmo sacrificio." Este soneto va acompañado de la siguiente nota de D. Joseph Antonio González de Silva : " Discurriendo con D. Francisco en la sátira 10 de Juvenal, y 2 de Persio, donde se abomina la perversidad de los votos humanos, me refirió los cuartetos de este soneto, pidiéndome le añadiera los tercetos, al propósito de lo que yo había discurrido." " Resulta, pues, (añade D. Florencio Janer, en la coleccion de las poesías de Quevedo. Biblioteca de los Autores espartóles, tomo 69), que este soneto es obra de dos ingenios. No todas las ediciones an-tiguas publican esta nota ni otras curiosas notas que dió á luz la de Madrid de 1648." 6.—El uso de las abluciones era común entre los antiguos, difi-riendo sólo en la forma de practicarlas. Sélis atribuye el origen de esta costumbre á que la idolatría nació en países calientes, opinion que no nos parece bastante fundada. El empleo del agua en el bau-tismo es un resto de esta ceremonia venida del Oriente. 7.— Casaubon opina que este Estayo es un juez prevaricador de quien habla Cicerón en varios pasajes. Perreau observa, sin embar-109
go, que el personaje de que habla Cicerón es C. Stalen us ó Staie-n/is, mientras que en todos los manuscritos y en todas l.as ediciones de Persio se lee Slaiits. Ademas, entre Cicerón y Persio hay un siglo de intervalo. 8.— Perreau encuentra este rasgo '' grande, atrevido y sublime ; " y le compara con estas palabras del Génesis, cap. XXII, v. 16 : Per memet ipsum juravi dicit Dominas. Quevedo trae el siguiente soneto : " ¡ Oh ! fallezcan los blancos, los postreros Años de Clito, y ya que ejercitado Corvo se luzga el diente del arado, Brote el surco tesoros y dineros. Los que me apresuré por herederos, Parto á mi sucesión anticipado, Por deuda de la muerte y del pasado, Cóbrenlos ya los años más severos. "¿Por quién tienes á Dios? ¿De esa manera Previenes el postrero parasismo ? ¿A Dios pides insultos, alma fiera? " Pues siendo Estayo de maldad abismo, Clamara á Dios, ¡ oh Clito ! si te oyera; ¿ Y no temes que Dios clame á sí mismo? " " Este soneto, observa el fino amigo y colector de las poesías de Quevedo, González de Salas ( Madrid, 1648, pág. S7), es imitado de Persio en la sát. 2, y ansí de sentencia dificultosa; y aunque se ayudó en algunas partes para su inteligencia, no basta sin alguna declara-ción. Representa los injustos votos y pretensiones que se suelen pedir á Dios. Estos se contienen en los cuartetos, en persona de Clito. 110 Luego en el postrero terceto hace este argumento : " Stayo, perver-sísimo hombre, si oyera iguales peticiones, exclamara á Dios : Señor, ¿cómo lo sufres? No, pues, podrá el mesmo Dios dejar de exclamar á sí propio, siendo la suma bondad." El Sr. Janer remite luego al lector á la sátira de Persio, y cita el pasaje que comienza : " Ilice sánete ut poseas, &c. hasta an scilicct /teres?" 9.--El rayo y el azufre eran puestos por los romanos entre las cosas sagradas. 10.—Los antiguos pretendían leer el porvenir en las fibras ó in-testinos de las víctimas que inmolaban. El lugar en que caía un rayo se purificaba inmolando una oveja de dos años, bidens, de donde vi-no bidentalaplicado al lugar. Ergena es el nombre toscano con que se designaba al aruspice. Este pasaje, sobre cuya energía es inútil llamar la atención del lector, fué traducido por D. Francisco de Quevedo en el siguiente soneto : " Porque el azufre sacro no te queme, Y toque el robre sin haber pecado, ¿ Será razón que digas obstinado Cuando Jo ve te sufre, que te teme ? "¿Que tu boca sacrilega blasfeme, Porque no eres bidéntal evitado, Que en lugar de enmendarte perdonado, Tu obstinación contra el perdón se extreme ? "¿Por eso Jove te dará algún dia La barba tonta y las dormidas cejas, Para que las repele tu osadía ?
" A Dios ¿con que le compras las orejas ? Que parece asquerosa mercancía, Intestinos de toros y de ovejas." Algunos suponen que Persio hace aquí alusión á Dionisio el tira-no que mandó quitar la barba de oro á una estatua de Esculapio, riéndose y diciendo que no convenía que el hijo tuviera barba mien-tras que el padre carecía de ella, pues los pintores y poetas repre-sentaban á Apolo lampiño. 11.— Esta ceremonia tenía lugar el noveno dia para los varones y el octavo para las hembras, despues del parto de la madre ; su ob-jeto era purificar al recien nacido. Con relación á esta costumbre, Sélis cita el siguiente curioso pasaje de Tertuliano en su "Tratado del Alma :" "¡ Qué hombre se escapará de las redes del espíritu de tinieblas, cuando le invitáis al mismo parto por mil prácticas su-persticiosas? Si, es la idolatría la que asiste á vuestras mujeres; es la idolatría la que nos recibe en sus brazos en el momento en que entramos á la vida. ¿ No es consagrar un hijo al servicio del demo-nio, adornar el seno de la madre de fajas trabajadas en los templos, implorar á grito herido á Lucina y Diana, aderezar una mesa á Ju-no durante ocho dias, procurar adivinar por no sé qué arle la suerte futura del infortunado que acaba de nacer?" 12.— Sobre esta denominación, extraña á primera vista, dice Monti: " II dito medio, detto anche verpus da verpa, hoc cst men-tida. Dopo questa bella erudizione, il perche gli sia venuto il nome d'infame sara onesto il tacerlo " 13.— Sélis traduce literalmente las palabras de Eilhard Lubin, comentador de Persio, sobre este pasaje en los siguientes términos: 112 II cst prouvéque les regañís des sorciers sont malfaisans, á lo que añade luego Sélis por vía de reflexión: "Les auleurs du Mover i assurent qu'Eilhard Lubin était un grandphilosophe." M-—Licinio, liberto de Augusto, que adquirió grandes bienes. Despues de muerto, se le erigió una magnífica tumba de mármol: esto inspiró á Varron el siguiente epigrama: Marmoreo Licinus túmido jacet; al Cato pai~vo, Pompcius nidio: quis putet esse déos? 15.—Parece que el personaje á quien se refiere Persio, es el ora-dor L. Craso, inmensamente rico, de quien habla Plinio en el libro XVII, 1. 16.—Persio se burla aquí de la creencia común entre los romanos de ser el color blanco particularmente acepto á la Divinidad. Ci-cerón dice sobre esto en el I-ib. II de Leg. Color albus pracipue Dco carus cst. El pasaje que sigue de la sátira, ha sido imitado por Quevedo en este soneto: "Que los añes por tí vuelen tan leves, Pides á Dios; que el rostro sus pisadas No sienta, y que á las greñas bien peinadas No pase corva la vejez sus nieves. "Esto le pides, y borracho bebes Las vendimias en tasas coronadas; Y para el vientre tuyo las manadas Que Apulia pasta, son bocados breves.
"Á Dios le pides lo que tú te quitas; La enfermedad y la vejez te tragas Y estar de ellas exento solicitas. "Pero en rugosa piel tu deuda pagas De las embriagueces que vomitas, Y en la salud que comilon estragas." 17.—Mercurio, hijo de Júpiter y de Maya, entre otros oficios te-nía el de patrocinar el lucro y las mercancías, de donde se dijo Mer-curios, quasi mercium cura. iS.—Los generales romanos empleaban á veces el dinero que producía la venta del botin quitado al enemigo, en. construir tem-plos ó erigir estatuas á los dioses. Aulo Celio, libr. XIII, cap. 24, habla de unas estatuas doradas, á cuyo propósito explica el sentido de la palabra manubuc, que eran nonprccda, sed pecun ia per quecstorem populi romani ex prada vendita eonlracta. Á esta práctica religiosa alude Persio. »9.—Varias interpretaciones se han dado á este pasaje, la más probable es la de Casaubon que sostiene que el poeta se refiere á las cincuenta estátuas erigidas en el templo de Apolo á los cincuen-ta hijos de Egipto. Turnebo supone que la barba de oro era un atributo de los dioses de primer orden, fundándose en un pasaje de Suetonio, Caligula, cap. LII. 20.—Pocas creencias ha habido tan generalizadas entre todos los pueblos, como la que atribuye á los sueños el carácter de una reve-lación sobrenatural. Los romanos no concedían, sin embargo, el mismo grado de confianza á todos los sueños, considerando que só-lo merecían crédito los que tenían lugar en buen estado de salud, 114 ó cuando el estómago no estaba fatigado por una penosa digestión. A esto se refiere el adjetivo purgatissima usado por Persio. Entre los antiguos escritores que se ocuparon en esta materia, puede ver-se á Macrobio, Sueño de Escipion, cap. III., quien enumera cin-co clases de sueños. 21.—Este pasaje se refiere á la sencillez antigua formando con-traste con la corrupción de la época en que escribía Persio. Cice-rón y Plinio se refieren en el mismo sentido á los vasos de barro de Numa. 22.—Ackaintre siguiendo á Casaubon cree que por el cobre de Sa-turno debe entenderse la moneda, que en tiempo de los reyes era de cobre, hallándose colocado el tesoro en el templo de Saturno; pero en nuestro concepto han andado más acertados Sélis y Perreau al suponer que el poeta alude á los vasos de cobre, que para el cul-to empleaban los antiguos en el templo de Saturno. Esta interpre-tación es sin duda más conforme con el contexto de todo el pasaje. 23.—Vasos de barro fabricados en Toscana y usados en los anti-guos sacrificios. Perreau opina que Persio no sólo se refiere á los vasos sino á las estatuas de los dioses que primitivamente fueron de barro, en cuyo apoyo cita las siguientes palabras de Séneca, Cons. á Helvia: Tune per fictiles Déos religiose jurabatur. 24.—Vasos de que usaban las vírgenes consagradas al culto de Vesta, para llevar el agua que se necesitaba en los sacrificios, El principio de la apostrofe que sigue, o curvee in térras atiimce, ha sido imitado por Quevedo en su "Sermón estoico de censura moral" que comienza así:
¡Oh corvas almas! ¡oh facinerosos Espíritus furiosos! 25.—Era costumbre entre los romanos que las niñas al llegar á la edad de la pubertad, consagrasen á Venus las muñecas, demos-trando así que renunciaban á los juegos de la infancia. En la sá-tira V, hace Persio alusión á esta misma costumbre respecto de los varones, los cuales consagraban á los lares el anillo llamado bulla. 26.— M. Valerio Corvino, que recibió el nombre de Mésala, de la toma de Mesana, cuyo sitio había dirigido, fué jefe de la familia Mesalina, una de las más ilustres de Roma. Con el transcurso del tiempo esta familia se manchó con todo linaje de vicios, á lo cual se refiere Persio en este pasaje. Conocidos son los desórdenes de Mesalina, mujer de Claudio y madre de Británico. 27.—Esta bella sentencia que resume todo el pensamiento de la sátira, recuerda este pasaje de Séneca, Epist. 95. Prinius est Dco-rum cultus, Déos credere; deinde redderc illis majestatem snam, redde-re bonitatem, sine qua nulla majestas est. Scire illos esse, qui pra-sident mundo, qui universa vi sua temperant, qui /¡umani generis tutelam gerunt, interdum curiosi singuloritm.... Vis Deos propi-tiari? bonus esto. Satis illos coluit, quisquís imitatiti est. SÁTIRA TERCERA. 1.—La condenación de la pereza en el estudio forma el argumen-to de esta sátira, que toma la forma de un diálogo entre un maes-tro ó ayo y su discípulo, joven que desprecia el estudio, fundado en la pueril vanidad de su riqueza. Las consecuencias de este abandono son trazadas con maestría en el desprecio que inspira el ignorante, y en los remordimientos de que es víctima el que no conociendo el freno de la filosofía se deja arrastrar por los impulsos de sus pasiones bruta-les. El antiguo Escoliador dice que el asunto de esta sátira está toma-do de Lucilio, libro IV, en que el poeta censura los vicios de los grandes de Roma. M. Achaintre observa que la oscuridad aparente de la segunda parte, desde el verso 77 hasta el fin, procede de que I'ersio deja al lector el cuidado de suplir el segundo término de la comparación. Muy curiosos son los pormenores en que entra Pe-rreau sobre la educación de los romanos, pormenores que no inser-tamos por ser demasiado extensos. 2.—líe conservado la figura del original, en que se atribuye á las 117
¡Oh corvas almas! ¡oh facinerosos Espíritus furiosos! 25.—Era costumbre entre los romanos que las niñas al llegar á la edad de la pubertad, consagrasen á Venus las muñecas, demos-trando así que renunciaban á los juegos de la infancia. En la sá-tira V, hace Persio alusión á esta misma costumbre respecto de los varones, los cuales consagraban á los lares el anillo llamado bulla. 26.— M. Valerio Corvino, que recibió el nombre de Mésala, de la toma de Mesana, cuyo sitio había dirigido, fué jefe de la familia Mesalina, una de las más ilustres de Roma. Con el transcurso del tiempo esta familia se manchó con todo linaje de vicios, á lo cual se refiere Persio en este pasaje. Conocidos son los desórdenes de Mesalina, mujer de Claudio y madre de Británico. 27.—Esta bella sentencia que resume todo el pensamiento de la sátira, recuerda este pasaje de Séneca, Epist. 95. Prinius est Dco-rum eultus, Déos credere; deinde reddere illis majestatcm suam, redde-re bonitatevi, sine qua nulla majestas est. Scire illos esse, qui prie-sident mundo, qui universa vi sua temperant, qui fiumani generis tutelata gerunt, interdum curiosi singulorum.... Vis Deos propi-tiari? bonus esto. Satis illos coluit, quisquís imitalus est. SÁTIRA TERCERA. 1.—La condenación de la pereza en el estudio forma el argumen-to de esta sátira, que toma la forma de un diálogo entre un maes-tro ó ayo y su discípulo, joven que desprecia el estudio, fundado en la pueril vanidad de su riqueza. Las consecuencias de este abandono son trazadas con maestría en el desprecio que inspira el ignorante, y en los remordimientos de que es víctima el que no conociendo el freno de la filosofía se deja arrastrar por los impulsos de sus pasiones bruta-les. El antiguo Escoliador dice que el asunto de esta sátira está toma-do de Lucilio, libro IV, en que el poeta censura los vicios de los grandes de Roma. M. Achaintre observa que la oscuridad aparente de la segunda parte, desde el verso 77 hasta el fin, procede de que I'ersio deja al lector el cuidado de suplir el segundo término de la comparación. Muy curiosos son los pormenores en que entra Pe-rreau sobre la educación de los romanos, pormenores que no inser-tamos por ser demasiado extensos. 2.—líe conservado la figura del original, en que se atribuye á las 117
rendijas la ilusión óptica producida por los rayos del sol que pene-tran al través de ellas. 3.— El Falerno era uno de los vinos más celebrados en la antigüe-dad, á los que se aplicaba el calificativo indómito que he conser-vado. Así dice Lucano casi en los mismos términos, libro X, ver-so 162. Indomilum Meroe cogens spumarc Fcdcrnum. 4.—Se refiere á la quinta línea del cuadrante solar. Los romanos dividían el dia en seis horas ántes de medio dia y seis despues, así es que la hora á que Persio alude corresponde á las once de la ma-ñana. La invención de los cuadrantes solares es atribuida por unos á Anaximénes de Mileto, y por otros á su maestro Anaximandro. 5.—Estrella asi llamada de la constelación del Can mayor. Los poetas, especialmente los antiguos, atribuyen los cambios de calor y frió á las constelaciones por las cuales pasa el sol. 6.—Algunos intérpretes suponen que este discurso es dicho por un condiscípulo ó compañero, que es el valor exclusivo que dan á la palabra Comes; en este sentido traduce Stelluti Vundeicom-pagni. Sin embargo, esta interpretación no es aceptable atendien-do al tono de autoridad y celo que emplea el interlocutor. Sélis supone, con razón en nuestro concepto, que debe entenderse maes-tro, opinion que apoya Koenig, quien añade en este lugar: Morís erat piltres philosophos domi alere cum cid liberorum institutionem, tum ad Iiterarían sttulium ostentandum. 7.—El epíteto vitrea que he conservado, ha sido objeto de du-11S das entre los comentadores. Koenig le da la significación Esplen-dida, en cuyo sentido dijo Horacio vitrea fama, Sát. II, 3, 222. 8.-La Arcadia, provincia del Peloponeso tenía fama de produ-cir asnos de gran tamaño. 9.-Perífrasis para significar el pergamino. Aunque el Dicciona-rio de la lengua castellena no trae la palabra bicolor, la he conser-vado por ser de estructura muy conforme con el genio del idio-ma; así tenemos tricolor. El pergamino trae su nombre de Pérgamo, donde fué descubierto en tiempo del rey Euménes. Llamasele bicolor porque era blanco por el lado en que se escribía, y por el otro, amarillento. 10.—Para significar tinta emplea Persio la palabra sepia, por el pez de este nombre, de cuya sangre usaban los antiguos para escribir. 11.—Sobre el verbo Miare usado por Persio, dice el antiguo Es-coliador: Nutrices infantibus, ut dormiant, solcnt dicere scepe: La-lla, lalla, lalla, aut dormí aut lacle. Esto se llama en castellano ' 'hacer el ró ró". 12.—Courtaud Divernéresse hace notar que salinum y patella 110 se toman por simples utensilios de mesa, sino que eran instrumen-tos del culto que se tributaba á los dioses lares. Persio ha imitado á Horacio que dice libro I, sátira 3, verso 13: Modo sit viihi mensa tripes el Concha salis pitri. 13.—Las antiguas familias romanas tenían la pretensión de des-119
TRIÍ ,os toscanos dcsí,e ánt"dc RórauI° >•t,c h «4-Trábea, túnica cíe púrpura que sólo podía llevar la nobleza romana. Persio alude á la revista que en tiempo de .a república pasaban los caballeros delante del censor con las insignias de su orden; esa revista se hacía despues delante del emperador. 15 -Se disputa entre los comentadores si el nombre de Nata significa algún personaje célebre por sus desórdenes, ó si designa en general al hombre disoluto y vicioso. Casaubon sostiene la úl-tima opinion, pero el antiguo Escoliador dice sobre esta palabra-Erat quídam insulsus et lascivas. ló.-Todo este pasaje tiende á manifestar el grado de corrupción y de insensibilidad moral á que se llega por el vicio; de aquí las enér-g'cas figuras de que el poeta se vale. Persio establece también mayor responsabilidad según el mayor conocimiento que se tiene !nhl" ,aCOratla;áCSte Pr0pÓS¡t° dta Stelhlti ^¡entes Palabras de r,an Basilio: Quinan ex volúntate delinquit, is forte *l>qna dignabUur venia, qui autem ex propositopejtra elegit nullam nahet exaisationem, quin mnltiplici pcena afficiatur. i7.-"Este pasaje célebre, citado y elogiado tantas veces, dice . " mÍS q"e Una clocuente amplificación sobre el su-plicio de la conciencia. Este pasaje podría parecer algo declama-tono si no se dirigiese todo el discurso á Nerón, ó á algún hijo de - ia destinado á altos puestos, pero se mantiene en Tos uLl de la verdad y de la conveniencia si se aplica al hombre que puede r :r;rna Tiene'por °tra partc- ^(,e SCn-q"L 00 56 encncníran en las declamaciones, tales como éste: 120 I 'irtutem videant, intabescantqu; relict.i! Y este otro: F.t intus I'alleat infelix, quod próxima nesciat uxor! iS.—Alusiones á las crueldades de los célebres tiranos dc Sicilia. Conocida es la historia del toro de Faláris, fabricado por Perilo, y de la espada que Dionisio el tirano mandó suspender de una cerda de caballo sobre la cabeza de Damócles. Sin embargo, más grande que todos esos suplicios es el remordimiento del tirano. Casaubon cita sobre este pasaje las siguientes palabras de San Agustín, Lib. De Magistro, cap. IX. Persius ómnibus pañis quas tyrannorum vel crudelitas excogitavit, vel cupiditas pendit, hanc imam anteponit, qua cruciantur /tomines qui vitia quee vitare non possunt coguntur agnoscere. 19.—Astucia de que se valía Persio siendo niño para parecer en-fermo de los ojos, y que su padre no le enviase á la escuela. 20.—Refiérese á las amplificaciones que los retóricos hacían com-poner á sus discípulos, y que éstos leían algunas veces en público. El adjetivo grandia está tomado en sentido irónico, como en la sátira primera grande aliquid. 21.—Sen i o canícula, nombres propios del juego de dados que he creído deber conservar. El primero que era el tiro de seis puntos era el mejor, y el segundo, el as, era el peor; de aquí los adjetivos dextery damnosa que llevan en el original.
22.—La descripción del juego de la orza se encuentra en estos versos de Ovidio, de Nuce v. 87: Fas quoque sape cavum spatio distante locatiti-In quod missa levi nux cadit una mam/. La última perífrasis designa el juego de la peonza ó trompo. 23.—Zenon, jefe de la escuela estoica, daba sus lecciones en el Pórtico de Atenas, elevado para perpetuar la memoria de la bata-lla de Maratón, por cuyo motivo tenía pintada la derrota de los medos. El vestido llamado bracca, bragas, era una especie de cal-zones largos y anchos, que usaban los persas, medos, sármatas, germanos y galos antiguos. 24.—He conservado el adjetivo detonsa, de legitimo origen, aun-que no aparece en el Diccionario de la lengua. Los estoicos acos-tumbraban raparse la cabeza y dejarse crecer la barba; sobre lo primero dice Juvenal, Sat. II, v. 14. Rarus senno i/lis, et magna libido tacendi, Atque sttpercilio brevior coma. 25.—Refiérese á la Y, letra emblemática de Pitágoras, que signi-ficaba en el brazo derecho el camino de la virtud y en el izquierdo el del vicio. 26.—Los estoicos consideraban que el conocimiento del fin ú objeto de la vida, era el principio de todos los deberes, y por con-siguiente, de las acciones rectas, así como todos los errores y culpas procedían de la ignorancia de ese conocimiento. Séneca, Epist. 122 LXXL, dice: Ideopeccavimus, quia departibus vita amnesdel/be-ramus, de vita nenio. 27.—Con las enfermedades del alma sucede lo mismo que con • las del cuerpo, es preciso atenderlas á tiempo para que se curen. Ovidio, Kemcd. amor. v. 91, dice: Principiis obsta, sero medicina paratur Qitum mala per langas involucre moras. Crátero es el nombre de un médico célebre del tiempo de Augusto. 2S.—En este pasaje compendia Persio los principales preceptos de la moral estoica. Conocer las leyes de la naturaleza, es el gran precepto de todas las escuelas de filosofía. 29.—Casaubon prueba por muchos ejemplos sacados de buenos autores, que ordo significa á menudo lo mismo que fatum. Perreau dice sobre esto: ''C'est cette régularité invariable des lois de la na-ture, c'est cet enchaînement nécessaire de causes et d'effets qui forme cet univers. En cuanto á si ese orden ha sido establecido por Dios ó por la suerte, el mismo autor observa que los estoicos estaban divididos, pues unos eran fatalistas y otros teistas. 30.—La comparación del curso de la vida con la carrera de los carros, es muy común en los escritores antiguos; así dice Virgilio: yEncid. Lib. IV, v. 651. Vixi, et quem dederat cursum fortuna peregi.
Y en el lib. X. v. 472: Fat a vocatif, me tasque dati perveuit ad avi. 31-—Kl contraste entre este pasaje y el anterior es perfecto, ' pues de hs altas enseñanzas de la doctrina estoica desciende Persio á los pormenores de una despensa bien provista. 32.—Parte de la Toscana que ha formado el ducado de Espolelo y notable por su gran fertilidad. Acerca de sus habitantes y del nombre que llevaban, dice Plinio, Lib. III, cap. 14. Umbrorum gens antiquissima Italia exislimatur, ut quos ombrías á Grcccis fu-tettt dictas, quod inundatione terrarum imbríbus superfuissent. 33.—Los marsos ocupaban parte del Abruzo ulterior; sus bos-ques estaban llenos de jabalíes, cuyos jamones gozaban de gran fa-ma. Según Plinio, este nombre se derivaba de Marso, hijo de Circe, que Ies enseñó encantamientos y hechicerías. Este pasaje fué imitado por Juvenal, Sát. VII, v. 119 y sig. 34-—Perreau hace notar aquí la antipatía que muestra Persio por los centuriones, á quienes aplica epítetos denigrantes y atribuye los razonamientos más necios y groseros, añadiendo en seguida: C'est que le défenseur de la force morale ne pomait sympathiser avec les soutiens de la force matérielle; c'est que f apôtre de la philosophie et des lumières ne devait point épargner les ennemis de la civilisation, les partisans des préjugés militaires. 35-—Arcesilao, filósofo académico, á quien llamó Lactancio, maestro de la ignorancia porque llevaba el escepticismo hasta sus últimos límites. Solon, célebre legislador de los atenienses, nació 124 en Salamina y fué declarado sapientísimo por el oráculo. I'erreau hace notar que Arcesilao y Solon, entre todos los sabios de la an-tigüedad, son quizás los que ménos merecen el epíteto de ccrumno-si, en lo cual se ve la intención que tuvo el poeta de hacer resaltar la ignorancia del fingido centurión. 36.—Este era el axioma fundamental de la física antigua. Lu-crecio dice: Lib. I, v. 206: Nil igitur fierí de ¡tilo posse fateiulum est.. 37.—Este pasaje, según Perreau, tiene por objeto establecer una comparación entre los males del cuerpo y los del alma, pues así como podemos librarnos de los primeros, siguiendo los consejos de la higiene y los remedios de la terapéutica, de la misma manera, obedeciendo los preceptos de la filosofía, evitaremos las tempestades del corazon y la muerte moral. 38.—La palabra triens de que usa Persio, significaba una copa que contenía cuatro ciatos ó sea la tercera parle de un sextario; el sextario era la sexta parte del congio ó veinte onzas de peso. Algu-nos comentadores sostienen que el vino caliente era un regalo entre los romanos. 39.—Los caballeros de ayer, los esclavos emancipados por testa-mento, que conducían el cadáver de su señor, con la cabeza cubierta con el píleo, signo de su nueva libertad. 40.—Estas palabras son dirigidas por el jóven, que despechado invita á su maestro á que le toque el pulso, desafiándole á que descubra algún síntoma de enfermedad. 125
41.—Persio se refiere á menudo á esta clase de alimentos que usaban los estoicos y que ya antes había prescrito Pitágoras á sus discípulos. 42.—Sabida es la historia de Oréstes, vengador de su padre Agamenón. En vez de hablar en general de los locos, cita Persio este célebre ejemplo de demencia. SÁTIRA CUARTA. 1.—Esta sátira tiene un objeto especialmente político. Algunos comentadores han pretendido que Persio se propuso imitar el diá-logo de Platón, intitulado: El Primer Alcibiádes; pero Casaubon prueba con muy buenas razones, que toda ella fué escrita contra Nerón, de tal suerte, que puede decirse que no tomó del filósofo grie-go mas que los nombres de Sócrates y Alcibiádes. Perreau hace notar todas las alusiones de la sátira perfectamente aplicables á Nerón, y que hacen imposible la duda sobre este punto. Algunos críticos oponen, que si tal hubiera sido el pensamiento del poeta, la sátira sería mucho más enérgica; pero es preciso tener en cuenta que Persio se refiere á los primeros desórdenes de Nerón, en cuyo tiempo escribió, y no á los espantosos crímenes con que se manchó despues el célebre hijo de Agripina. 127
2.—Perífrasis, para designar á Sócrates. El adjetivo barbado no sólo significa que Sócrates llevaba toda la barba, sino que entre los antiguos ésta era una de las insignias de la gravedad filosófica ó sa-cerdotal. Plinio el joven, Epist. lib. I, ep. 10, haciendo la descrip-ción del filósofo Eufrátes, dice entre otras cosas, que llevaba ingeus ct cana barba, y luego añade: qua¡ licet fortuita ct inania putenlur, ¡th tamen plurimnm veneralionis acquirunt. 3-—Perrcau cree que Persio usó intcncionalmcote de la palabra pupilo, pues se sabe que los cortesanos de Nerón, y especialmente Popea, le llamaban pupilo para avergonzarle de que se dejase go-bernar por su madre y sus maestros. V. Tácito. Aun. lib. XIII., cápitulo 6. 4.—Hermoso pasaje en que es fácil notar la punzante ironía. Tuede compararse entre otros, con la pintura que traza Virgilio en la Eneida, lib. I, v. 14S y sig. que comienza: Ac veluti magno in populo qtuim safe coorla est Seditio.... 5.—Persio ha puesto intencionalmcnte la palabra quirites en boca de Alcibiádes para advertir al lector que la escena pasa en Roma. 6.—Primera letra de la palabra thánatos, muerte, que entre los griegos escribían los jueces junto al nombre del reo cuando le condenaban á muerte. Ue aquí el epíteto nigrum usado por el poeta. 7. —Imagen tomada del pavo que extiende con orgullo su brillante cola. Casaubon interpreta la metáfora, tomándola del perro que 128 agita la cola cuando quiere halagar á sus amos. Stelluti y Achain-tre adoptan esta opinion. 8.—En virtud de la figura llamada metonimia, está tomado aquí por eléboro el nombre del lugar que le producía. De la misma figura han usado Ovidio y Horacio. 9.—Alusión á la costumbre de los antiguos llamada insolatio, que consistía en exponerse al sol con el cuerpo untado de aceite y per-fumes. Á este propósito dice Marcial, Lib. X, epíg. 12: I. precor; et lotos avida cute combibe soles; Quant formosus eris 10.—Sobre este pasaje dice Perreau: Vinterlocuteur choisit le première personne venue hite, et dans la classe et dans l'âge où le ju-gement est le plus corrompu; tout cela pour confondre le jeune présomptueux. 11.—Dinómacaes el nombre de la madre de Alcibiádes, que descendía por este lado de los AIcmeónidas y por su padre de Ayax. El tiro se dirige á Néron que no estaba ligado con la familia de los Césares sino por su madre, Agripina, hija de Germánico. 12.—De diversas maneras se han interpretado las palabras can-tare ocima de Persio; yo he aceptado como más probable, la que les da la significación de decir injurias, fundándose en la preocupación que tenían los antiguos de lanzar maldiciones y denuestos al plan-tar la albahaca, creyendo que así crecía más hermosa y lozana. Á esta rara costumbre alude Plinio, lib. XIX, cap. 36, en las siguien-tes palabras: Nihil ocimo fecundius: cimi maledictis acprobris se-rendum proecipiunt; ut loetius proveniat, sato pavitur terra. 129 9
13.—Alusión á lafábula de Esopo traducida por Fedro, que con el numero 10 aparece en el libro IV de este último, y que comienza: Peras imposuit Júpiter nobis ditas. Samaniego la ha imitado de este modo: "En una alforja al hombro Llevo los vicios, Los ajenos delante, Detras los mios. Esto hacen todos; Así ven los ajenos, Más no los propios." 14.—Algunos leen Ventidio y creen que es el mismo personaje de que habla Juvenal, sát. XI, v. 22; pero Courtaud Divcrnéresse observa que el último es pródigo mientras que el citado por Per-sio es avaro, y que por consiguiente no puede ser el mismo personaje. 15.—Cúrcs, ciudad de los sabinos en Italia, patria de Numa Pompilio. 16.—Juvenal usó la misma hipérbole, sát. IX, v. 55: Tot milvos inlra lita pascua lassos. El antiguo Escoliador de Persio observa que era una frase pro-verbial decir: Quantum milvi volant. 17.—Hemos hccho ya mención en la nota tercera á la sátira se-130 gunda, de lo que entendían por genio los antiguos. En el Formimi de Terencio, acto I, escena segunda, se dice: Memini relinqui me deo irato meo. iS.—Por las diversas autoridades que aduce Perreau en este pa-saje, se ve que Persio se refiere á las fiestas llamadas compitalia, que se celebraban en honor de los dioses de las encrucijadas dos veces al año. Durante dichas fiestas cesaba todo trabajo y se suspendían del altar de la encrucijada los instrumentos aratorios. Tibulo, lib. II, eleg. I, v. 5 dice: Luce sacra, requiescat humus, requiescat arator; Et grave, suspenso vomere, cesset opus. 19.—Véase el retrato del avaro trazado por Horacio en la sátira 3 del libro II. 20.—Alusión á la costumbre de exponerse al sol de que ántes se ha hablado en la nota 9 de esta misma sátira. 21.-Este pasaje hizo decir á Bayle que las sátiras de Persio son dévergondées. Le Monnier responde á este reproche, que Persio prêche partout la vertu, la sagesse, et même la piété. SU a fait un seul tableau trop fidele du vice, s'il Va peint avec ses couleurs natu-relles, c'est qu' il vouloit le montrer dans toute sa diformité, afin d' en inspirer Thorreur qu' il mérite. A esto añade Monti las juiciosas observaciones siguientes: E quai altro diremo noi essere stato il divisamento de' Santi Padri nel racontarci e dipingere cosi gi-aficamente le laide abbominazioni del paganesimo? La verecundia dì un costumato lettoi-e correrá ccr-131
tornente minor pericolo (riversi, non dirò di Persio, ma di Giovenale e d'Orazio, che con la quinta dissertazione cPArnobio sulle pro-cessioni degV idoli di Priapo: e io sfido il più libertino a leggere, sen-za infiammarsi di rossore, le orribili e nefande disonestà che alcune società eretiche cristiane de'primi tempi mescolavano alle sacre lor cerimonie, secondo la minuta descrizione che ne ha lasciata uno sto-rico del quarto secolo, collocato sopra gli altari, dico S. Epifanio. 22.—Horacio había dicho, Epist., lib. II, ep. 2, v. 97. Ccedimur, et tot idem plagis consumimus hostem. 23.—Sobre esta pregunta hace Casaubon las siguientes observa-ciones: Dum adhuc latebant flagitia Neronis, omites illuni lauda-bant. Ipsos Senecam et Burrhum mitins cum eo eggise non dubium, qui) perditissimum juvenem a publica infamia vindicarent, sipos-sent. Tarn assentatione ministrorum, et muliercularum quibitscum semper eral, corrumpendoprincipi veloptimi nato satis erant. Qua-re non sitie causa hac pars addita Persio: ut ctb alienis assentai io-nibus ad sitavi ipsius eonscientiam eum revocarci. 24.—Este pasaje es muy oscuro y ha hecho cavilar mucho á los comentadores. Casaubon cree que el poeta alude aquí á las corre-rías nocturnas de Nerón, en que insultaba á los que encontraba á su paso, lo que dio motivo á que algunas veces fuese maltratado, por lo cual tomó en lo sucesivo precauciones cuando salía de noche; de aquí el adjetivo cautus usado por Persio. Á este parecer se ad-hieren Stelluti y Perreau. Es preciso advertir que había en Roma dos putealia, derivado de puteas, pozo; el uno en la plaza de los Comicios y el otro cerca del pórtico de Julia y del arco de Fabio. En esto se funda la otra interpretación que he seguido por parecer-me más natural, pues reuniéndose en la plaza pública, cerca de esos 132 SATIRA CUARTA. putealia, los comerciantes y usureros, se acostumbró significar de es-te modo el mercado, ó lo que en lenguaje moderno se designa con el nombre de bolsa, según consta de varios pasajes de Cicerón, Hora-cio y Ovidio. Otros creen que tratándose del lugar en que el pretor administraba justicia, Persio ha querido indicar un litigante, y otros, por último, como Saumaise, pretenden que estas palabras aluden á los ociosos que se reunían en la plaza, y que por pasatiempo escri-bían y maltrataban con el estilo la pared del puteal. Entre estas diversas explicaciones, ingeniosas unas y forzadas otras, sobre un lu-gar cuius senlentiam ct vim fortasse tierno extricabit, como dice Koenig, he adoptado la que me parece más probable, siguiendo la opinion de Sélis, Bond, Le Monnier, Monti y otros. 25.—Sábese que Nerón procuró siempre estar bien con el popu-lacho á quien daba pan y espectáculos. 26. —Aquí insiste Persio en la máxima de buscar en la propia con-ciencia la verdad de lo que somos, máxima formulada brevemente en el célebre nosce te ipsum. Ya ántes, en la sátira primera, había expresado el poeta la mismo idea: Nec te qtuesiveris extra. La sig-nificación metafórica que se da á la palabra supellcx, considerándo-la como el ajuar del espíritu era muy usada en Iatin, así dice Cice-rón, de Am. c. 15; Amicosparare, optimam ctpulchetrimam vita supellectilem. 'i ÜÉ m
SÁTIRA OUINTA. i.—La doctrina de los estoicos sobre la verdadera libertad, for-ma el argumento de la sátira quinta, la más importante de las que escribió Persio, en el sentir de varios comentadores. La sátira se divide en dos partes: la primera que sirve de introducción, es un diálogo entre el poeta y su maestro Cornuto á quien está dedicada. Digna es de notarse la delicada ternura con que habla Persio de su amistad por el sabio que le guió en el estudio de la filosofia, así como los sanos consejos qlie le da Cornuto sobre el arte de escribir. La segunda parte es la exposición de la máxima, omitesprater sa-pientem servos esse, neminem libertini. Los estoicos distinguían dos especies de libertad, la física ó civil que conoce el pueblo, y la mo-ral ó del dominio de la sabiduría que consiste en dominar sus 134 propias pasiones, y que es la única verdadera. Entre los autores antiguos que trataron esta misma materia, puede verse á Cicerón Parad. III y V, y Horacio, Lib. II sát. 3 y 7. 2.—Esta figura usada por Homero, ha sido después imitada por casi todos los poetas y muchos prosistas. Cornuto, sorprendido del tono enfático de Persio, le interrumpe bruscamente; pero el poeta se justifica despues con el deseo de manifestar al mundo entero la ternura y el reconocimiento que abriga por su maestro. 3.—Casaubon cree que Persio se refiere al modo particular que tenían los partos de disparar sus flechas. Esta interpretación pare-ce plausible á Perreau, pero encuentro más sencilla y natural la otra, que ha sido adoptada por Stelluti, Monti, Sélis y Courtaud Divernéresse. 4.—Finge el poeta que le interrumpe Cornuto en medio de su exordio grandilocuente. 5.—Bien marcada es la intención de Persio al poner en contraste las expresiones groseras de Cornuto con el estilo altisonante de los primeros versos. 6.—Alusión á estos argumentos de tragedias puestos en escena por los poetas antiguos. Tiéstes, hijo de Pélope y de Ilipodamia, á quien su hermano Atreo dió á comer á sus propios hijos en ven-ganza del adulterio que había cometido con su mujer. La historia de Progne no es menos horrible; para vengarse de su marido Te-reo que había abusado de su hermana Filomela, le dió á comer su hijo Itis. V. Ovidio, Met. VI.
7.—Según el antiguo Escoliador, Glicon fué un actor que agra-daba mucho al público y que fué emancipado por Nerón. S.—Esta comparación fué usada por Horacio, Lib. I., sát. IV. v. 19 y sig. 9.—Koenig dice al hablar de la palabra sllopus usada por Per-sio: voxficta ad exprimendum illum sonum, quern, buccce inflatte quutn vi súbito comprimantur, ventas per labia emissus edil. 10.—La toga era el vestido común de los romanos, así es que en esta frase ha querido significar Persio el lenguaje común. Horacio le da el mismo sentido en su Arte poéti. a. 11.—Cornuto se refiere al género satírico. 12.—Referencia á lo que ántes se ha dicho. En Micénas, ciudad del Peloponeso, edificada por Perseo, tuvo lugar el abominable banquete de los hijos de Tiéstes. 13.—Perreau hace notar que en este pasaje, como en algunos otros, se manifiesta el bien entendido patriotismo de Persio, quien quería que los romanos tomasen de los griegos el buen gusto, la ciencia y las artes, pero no que se convirtiesen en serviles imitado-res de su lenguaje, de sus vestidos y de sus modas. 14.—En el mismo sentido había dicho Horacio Epist., lib I, Ep. 19, v. 42: Nugis addere pondus. I5-—'Perífrasis para significar palabras que expresan lo contrario de lo que se siente. 136 16.—Entre los romanos llevaban los niños hasta la pubertad una túnica bordada de púrpura, semejante á la de los magistrados, sig-nificando con esto que esa edad es sagrada. Macrobio dice á este propósito, Satura., lib. I, c. 6: Ut ex ejus rutare, ingenuitatis fmdore, pueri tegerentur. En la misma época ofrecían á los dioses lares, arregazados como de viaje, el anillo, bulla, que en forma de corazon habían llevado al cuello. 17.—Suburra, barrio y tribu urbana de Roma, en que estaba la plaza de los comestibles y el cuartel de las cortesanas. Su entrada estaba prohibida á los jóvenes ántes de haber tomado la toga viril. 18.—Algunos pretenden que se refiere aquí Persio á la ficción de Jenofonte que pinta á Hércules en medio de dos caminos, el de la virtud y el del vicio, erizado aquel de espinas y sembrado éste de flores. Otros suponen que es una reminiscencia de la letra de Pi-tágoras, de que se ha hablado en la nota 25 de la sátira tercera. 19.—Sócrates fué maestro de Antístenes, fundador de la secta cínica; Antístenes tuvo á Diógenes por discípulo; Crátes siguió las lecciones de Diógenes y fué maestro de Zenon, fundador de la es-cuela estoica. De este modo, ambas sectas reconocían en la doc-trina de Sócrates un origen común, lo cual explica la frase usada por el poeta. 20.—La mano de un maestro hábil modela con sus lecciones el espíritu y el corazon de la juventud, lo mismo que hace el artista con la cera ó el barro, á los que hace tomar la forma que quiere. Podrían citarse muchos ejemplos de autores antiguos que han usado esta misma imágen. 137
21.—Teodoro Marcile, comentador de Persio en el siglo XVI, observa sobre este pasaje que la estrecha amistad entre Persio y su maestro Cornuto, no habría existido si hubiesen nacido bajo el signo de Piscis, que como se sabe, engendra antipatía. Casaubon se esfuerza en justificar al poeta, suponiendo que emplea una figu-ra tomada de la preocupación vulgar sobre las influencias astroló-gicas, sin que él les diese crédito. Los términos absolutos del texto conducen á una conclusión distinta. Por lo demás, en nada dismi-nuye la grandeza moral del poeta, el que en algunos puntos pagase tributo á las preocupaciones de su tiempo, como sucede con los sabios de todos los siglos. 22.— La Parca está tomada como el Destino inmutable y cierto de los estoicos. 23.—La balanza es el signo de la justicia, y en la escuela de Ze-non la justicia era considerada como la primera de las virtudes. 24-—La constelación de Géminis, que era la de los hermanos Castor y Pólux, se veía como favorable á las amistades fieles; así dice Manilio, Lib. II: Magnas erit Geminis amor et concordia dúplex. 25.—Los antiguos tenían por perjudicial la influencia de los pla-netas Marte y Saturno, y por benéfica la de Júpiter. Plinio explica esto por la posicion intermedia del último: Mariis ardore nimio, etfrigore Saturni, interjectum ambobus, ex utroque temperari Jrjeni salutaremquefieri. (Hist. Nat. lib. II, c. 8). 26.—La doctrina de la influencia de los astros sobre los destinos 133 humanos, pertenece en su origen á la escuela de Pitágoras. En todo este pasaje Persio imitó á Horacio, Odas, Lib. II, oda 17, v. 17 y sig. 27.—Antes de Persio, y ántes de Terencio, Virgilio y Horacio, que traen el mismo pensamiento, Lucilio había dicho: Quod Ubi magnopere cordi esl, hoc mihi veheménter Displicct (Fragm.) 28.—De este ejemplo y de otros semejantes de Horacio, deduce Perreau que los romanos habían extendido su comercio hasta la Arabia y la India por todo el Oriente. Los antiguos creían que el comino ponía pálidos á los que lo bebían, según dice Plinio: Lib. XIX, cap. 47: Omite cuminumpallorem bibentibusgignil. De aquí el adjetivo pallens que le da Persio. 29.—He creido conveniente dejar la palabra quiragra, gota de las manos, aun cuando no existe en el Diccionario de la lengua, que sólo ha dado lugar á la podagra,. 30.—Cléantes, discípulo y sucesor de Zenon y maestro de Crisi-po. Fué tan pobre que para ganar la vida cuando era joven, pasaba las noches sacando agua para los jardines ó amasando pan. Con-sérvase de él un himno á Júpiter. 31.—La palabra canthus de que usa Persio, la considera Quinti-Iiano como un barbarismo, según se ve por el siguiente pasaje: Instit. ora/., lib. I, c. 5: Barbarismum pluribusmodls accipimus, 139
unttmgente, qiiale si quis Afrum vcl Hispanum Latina orationi nomen insérât, utfemim, quo rota vinciuntur, dici solet canthns; quanqnam eo, tanquan recepto utitur Persius. Marcial usa <le la misma palabra. Lib. XIV, ep. 16S: Iste trochus pneris, at mihi canthus erit. 32.—Aquí comienza la segunda parte de la sátira, ó sea, la ex-posición de la tésisde los estoicos sobre la libertad. Los habitantes de Velia, ciudad fundada á orillas del lago Velino, fueron trans-portados a Roma, en donde formaron una tribu que conservó su nombre. 33-—El antiguo Escoliador dice explicando la palabra tesserula que se halla en el texto: Signum est quo constabat jus accipiendi frumcntum a curatore annonce. Sélis añade: On trouve souvent la figure de cette marque dans les médaillés imperiales recueillies par Vaillant. La legende est libcralitas. 34-—Uno de los modos de emancipación consistía en que el due-ño de un esclavo que quería emanciparle, le conducía ante el pretor, le hacía dar una vuelta y poniéndole en seguida la mano en la cabeza, decía: hune esse ¡iberum voto, ó bien esto liber. En algunos textos se lee quos en lugar de quibus, en cuyo caso según nota jui-ciosamente Perreau debe leerse quirites y no quiritem. Esta lección es ménos autorizada que la otra; sin embargo, responde á la siguien-te observación gramatical del antiguo Escoliador: Quiritem singu-lariter abusivè dicit licentia poética. Nam sicut PATER conscriptas non dicitur, ita non QUIRITEM dicerepossumus. Tales son las ra-zones que me han hecho adoptar ese sentido, separándome de todos los traductores que he tenido á la vista. 140 35.—La union de estos dos nombres encierra un sentido satírico. Marco era el prenombre de muchas familias patricias, miéntras que sólo los esclavos usaban el de Dama. Bueno es tener presente, por lo demás, que los libertos podían usar el nombre de su patron. 36.—El píleo ó sombrero era insignia de libertad. Los esclavos llevaban el cabello largo y la cabeza descubierta, y en adquiriendo la libertad se cortaban el cabello y usaban del píleo. 37.—Acetum pro acumine poni non est novum, dice Turnebo, y cita con este motivo un verso de Plauto. Koenig, fundándose en Celso, dice que los antiguos recomendaban el vinagre para curar el oido. 38.—Vindicta era la vara con que el lictor daba en la cabeza al es-clavo, á quien el pretor declaraba libre por estas palabras: Renun-tiamus ¡tune prcesentem hominem libertini esse et civem romanum. Derivase vindicta de Vindicio, que fué el primer esclavo á quien se concedió la libertad por haber descubierto la conspiración de los hijos de Bruto. V. Tito Livio, Lib. II, cap. 5. Á este propósito trae Monti la siguiente curiosa observación sobre una costumbre que no sabemos se haya practicado entre nosotros: "Questo rito medesimo é stato abbracciato da santa Chiesa nell' assolvere dai veniali. Il penitenziere si sta sedente nel suo confessionale. I pe-nitenti gli si presentano inginocchiati in distanza di cinque ó sei piedi, e il reverendo percotendoli dolcemente con una lunga tac-chetta sopra la testa, li manda netti d'ogni macchia peccaminosa." 39.—Perífrasis para significar las leyes civiles. La palabra ru-brica indica el color rojo con que se escribían los títulos de las leyes. Masurio Sabino fué un jurisconsulto célebre del tiempo de Tiberio. 141
40.—Melicértes, hijo de Atamante, rey de Tébas, y nieto de Cadmo, fué cambiado en dios marino á instancias de Vénus. Lleva también los nombres de Portuno y Palemón. 41-—Refiérese á la costumbre que ya hemos notado de señalar con blanco las cosas favorables y con negro las adversas. V. sátira II, nota 2. 42.—Por saliva de Mercurio debe entenderse, según Perreau, el oro y las perlas que ponían los antiguos en la boca del dios de la elocuencia, del comercio y de los ladrones. Esta interpretación es algo violenta. Más natural rae parece la pasión del lucro, como in-terpreta Casaubon, ó bien lo que se entiende por la frase "hacerse agua la boca" aplicada al efecto producido por dicha pasión, según han creido Stelluti, Koenig, Monti, Courtaud Divernéresse, Jou-venci, &c. 43-—El principio absoluto de la moral estoica es que todas las faltas son iguales, V. Cicerón, Parad. 3. Horacio manifiesta sufi-cientemente el vicio de esta doctrina, Sát. lib. I, sát. 3, v. 115 y sig. A pesar de esto, la sentencia tal como se lee en el texto, parece todavía más exagerada, y por lo mismo he seguido la lección de Justo Lipsio: Ni tibi concessit ratio &c. El mismo sentido adoptó Monti. 44.—Batilo fué un famoso pantomimo, liberto de Mecenas y originario de Egipto. 45-— Dúdase si este Crispino es el mismo de que habla Juvenal al principio de la sátira IV: Ecce iterum Crispinas, &c. 46.—Expresión para significar una gran pobreza; así dice Hora-cio, Od., lib. II, oda 16, v. 13 y 14. Vivitur parvo baie, cui paternum Splendei in mensa tenui salinum, &c. 47.—El mar Egeo, hoy Archipiélago. 48.—El antiguo Escoliador pone á este pasaje la siguiente nota: Genus liquoris est, quod calorcm in nobis frigoris sai vi exstinguit. Unde sacerdotes Cereris Eleusina liquore ejus ungebantur, ut a concubitu abstinerent. 49.—El darete veyentano era un vino de baja calidad; así dice Marciai, lib. Ill, epig. 49: Veientana mihi misccs, libi Massica potas: Olfacere hac malo pocula, quam bibere. 50.—Este pensamiento ha sido expresado por Manilio Lib. IV, v. 16, en los siguientes términos: Nasccntcs morimur: finisque ab origine pendei. V. igualmente á Horacio, Lib. I, od. 11, v. 7 y á Séneca Epist. XXIV y CXX. 51.—Los rasgos de este pasaje están tomados de una comedia de Menandro; hé aquí lo que dice el antiguo Escoliador: Hunc Iccum de Menandri Eunucho traxit, in quo Davum senium Cha-restratus adolesccns alloquitur, tanquam amore Chrysidis merelricis 143
derelictus; idemque lamen ab ea revócalas, ad illam redil. Tercncio que copió en parte esta pieza, cambió los nombres de los persona-jes, poniéndoles Fedria y Parmenon en lugar de Querestrato y Da-vo. La escena á que se refiere Persio, es la primera de la comedia latina. 52.—Entre los muchos pasajes que podrían citarse sobre la cos-tumbre á que se refiere Persio en este lugar, son dignos de ser re-cordados estos bellos versos de Lucrecio, lib. IV, v. 1171 y sig: At lacrumans exclusas amator limiue sepe Floribus et sertis operit poteisque superbos Unguit amaracino, et foribus miser osada figit. 53.—Los juegos florales eran celebrados cada año por los ediles el 4 de las calendas de Mayo. Muchos autores antiguos hablan de la gran licencia que reinaba en estas fiestas. 54-—El poeta alude á los herodianos, judíos herejes que consi-deraban á Heródes el grande como el Mesías, haciendo una falsa aplicación de la profesía de Jacob. Achaintre observa en este lu-gar, siguiendo á Casaubon, que los antiguos daban á la superstición un sentido distinto del que ahora tiene. Compréndese hoy bajo esc nombre la observancia escrupulosa de algunas prácticas pueriles de devocion, que reconocen, sin embargo, por origen la religión mis-ma; pero los griegos y romanos calificaban de tal el culto de las di-vinidades extranjeras, ó las prácticas tomadas de la religión del país pero que se observaban con ritos insólitos y no reconocidos por las leyes. Esto podría llamarse entre nosotros idolatría, cisma ó here-jía. Déos patrios et legibus stabilitos colé secundum mores patrios, era uno de los preceptos que se daban sobre este punto. Las prác-144 ticas judaicas, aunque permitidas en Roma, eran vistas con malos ojos por el común de los ciudadanos. Digno es de notar, por lo demás, que despues de haber atacado Persio la llamada libertad de los necios, de los avaros, de los disolutos y de los ambiciosos, con-cluye con los supersticiosos, víctimas de la servidumbre más triste y más peligrosa. 55.—Iluminaciones semejantes á las nuestras, que se hacían en las fiestas públicas. Los cristianos las tomaron del paganismo, no obstante que Lactancio las condena en las siguientes palabras cita-das por Achaintre, Lib. VI, cap. 2: Mactant opimas et pingues hostias Deo quasi esurienli, profundunt vina tatujuam sitienli, ac-cendunt lamina velut in tenebris agenli. 56.—Por la figura hipálage aplica Persio á sabbata el adjetivo recutita, para significar los judíos, pues propios de ellos eran así la fiesta del sábado como la circuncisión. Sobre el mencionado adje-tivo trae Stelluti la siguiente nota: Reciditiper,heprocuravano di farsi rierescere la pelle a lor levata nella circoncisione, e ricoprirsi per non haverne tal contrasegno, essendo percib tanto barlati e dis-prezzati da tutli. En cuanto á la palidez de que habla el poeta, supone el mismo Stelluti que se refiere al ayuno que los judíos guardaban todo el dia del sábado, no comiendo sino hasta en la noche, pero Courtaud Divernéresse cree que significa el resultado que produce una imaginación agitada continuamente por temores supersticiosos. Bueno es advertir que en este pasaje el último con-cepto comprende á los judíos en general, mientras que los detalles anteriores se refieren á los banquetes que celebraban los herodianos. 57.—Aquí menciona otros ejemplos de superstición. Lémures eran Jas sombras de los muertos que volvían á la tierra. Esta creen->45 IO
cia que se halla en todos los pueblos era uno de los dogmas del platonismo. Horacio, Epist. Lib. II, v. 20S y 209, dice: Somnia, terrores mágicos, miranda, sagas, Nocturnos lemtires portentaqne Thesala riiles? Los antiguos sacaban diversos presagios de la manera con que se rompía un huevo puesto en el rescoldo. 58.—El epíteto grandes aplicado á los sacerdotes de Cibeles, ha sido objeto de diversas interpretaciones, atribuyéndose ó bien á que usaban zuecos y parecían de mayor estatura, ó á que eran más es-timados que los otros, ó á que servían á la madre de todos los dio-ses, ó á que se distinguían por su necedad y malas costumbres. Esta palabra recuerda el ingens semivir de que habla Juvenal, sát. VI, v. 512, refiriéndose á un sacerdote de Cibéles. No menores dudas ha suscitado el epíteto tuerta con referencia á la sacerdotisa de ísis, considerándole como un apodo desprecia-tivo, ó que realmente se trata de una sacerdotisa que tuviese tal defecto, ó que solamente las muchachas feas, tuertas ó jorobadas que no tenían esperanza de casarse se consagraban al culto de la diosa, como quiere el antiguo Escoliador, ó que se practicase la abominable costumbre de sacar un ojo á aquellas desgraciadas como * indica Perreau, etc. ísis es el nombre de una célebre diosa egipcia, esposa y hermana de Osíris y madre de Haroeri, vulgarmente conocido con el nombre de lloro; con éstos y con Tifón y Nefté, se formó un grupo divino que concentró más y más las adoraciones populares hasta el siglo IV de nuestra era. El sistro era un instrumento formado de una hoja de bronce doblada, á la que se ataban unas varillas del mismo metal que al agitarse producían un sonido muy agudo, 146 59.—Los egipcios creían que los dioses entraban en los cuerpos de los hombres y de los animales, y que se transformaban en legum-bres, por lo cual dijo Juvenal, Sat. XV, v. 9 y sig. Porrum et ccepe nefas violare et frangere morsa. O sanctas gentes, quibus htcc nascuntar in horlis Numina! Á mantener esta superstición contribuía la frecuencia de las en-fermedades cutaneas á que estaban sujetos los egipcios por el uso inmoderado que hacían del pescado, y que consideraban como efecto de la cólera de ísis. El medio, según ellos, de evitar tales desgracias, era morder tres veces en la mañana una cabeza de ajo, con toda la fé y reverencia que se necesita en semejantes casos. 60.—Rasgo final en que parangona Persio la sabiduría y la vir-tud con la ignorancia y la fuerza engreídas. La fórmula está toma-da de la costumbre de vender á los esclavos en almoneda pública. El cenlussis ó cien ases valía en tiempo de Nerón, según M. Le-tronne, 7 fr. 35 cent, en moneda francesa.
SÁTIRA SEXTA. «X-X.—Búrlase Persio en esta sátira del afan de amontonar riquezas, sujetándose á grandes privaciones para dejar todo en manos de un heredero tal vez desconocido. Los preceptos que establece, confor-mes con las doctrinas de la más sana filosofía, están llenos de buen sentido, de moderación y de nobleza. Procurar vivir con los pro-ductos del capital que se tiene, tomar de él cuando hay necesidad de socorrer la desgracia de un amigo; convertir en proveeho propio los bienes de fortuna en vez de imitar la conducta del avaro que atesora para sus herederos, tales son las principales ideas que desa-rrolla en la presente sátira. Perreau hace muy justas observaciones sobre el carácter rapaz y avaro que mostró siempre el pueblo roma-no; pero esa avidez, ese afan inmoderado de adquirir, llegaron á tomar proporciones verdaderamente asombrosas, cuando Roma, habiendo perdido su libertad, se vió corrompida y esclavizada por ¡os emperadores. En algunos manuscritos, según dice Stelluti, esta sátira ocupa el quinto lugar. 2.—Cesio Baso, á quien está dedicada esta sátira, fué íntimo amigo de Persio y pereció en la erupción del Vesubio que hizo mo-rir á Plinio. Nada se conserva de Baso, pero se sabe que fué un poeta lírico muy distinguido, porque Quintiliano despues de decir que entre los líricos sólo Horacio era digno de ser leido, añade, lib. X, cap. 2: Si quemdam adjicere velis, is erit Ccesius Bastís, queiit ituper vidimus; sed eunt longe procédant ingenia viventium. 3.—liase disputado mucho si debe leerse primordio vocum ó primordio rerum; yo he adoptado este último sentido en la traduc-ción, conformándome con el parecer de Casaubon, de Koenig, de Sélis, de Monti, etc.: Dans VItalie ancienne, dice Perreau, les Latins, les Samnites et les Osques différaient, par leurs moeurs et leurs génies, des peuples de la Grande-Grèce, des Capouens et des Ta-rentins, autant que, dans la Grèce ancihine, les Doriens différaient des Joniens et des Grecs des îles ou d'Asie. Cree, por lo demás, que la poesía lírica de los latinos, debió ser en su origen ruda y sal-vaje, como expresión de una sociedad formada de naciones groseras y belicosas, que habían tomado sus instituciones de Esparta y de los dorios. 4 —Persio habia nacido y tenía propiedades en la costa de Li-guria, de aquí la expresión meum mare. La Liguria era la parte de la Italia antigua que se extendía desde la Calia Narbonesa hasta la Toscana. Sobre la frase hibernât mare dice el antiguo Esco-liador: Sicut naves hibernare dicimus, sic et mare, qiium non navigatur. 5.—Este verso se leía al principio de los Anales de Enio, poema que no ha llegado hasta nosotros. Luna, hoy Sarcana, en el golfo de Spezzia, era una ciudad muy antigua de la Etruria. 149
6.-Quinto Enio, amigo del grande Escipion, fué un poeta céle-bre, que ademas de los Anales de que se habla en la nota precedente, compuso comedias, tragedias, sátiras y otras obras. Según Eusebio, nació en Tarento, pero Pomponio Mela y otros le hacen originario de Rudia, ciudad de la Calabria. Al principio de los Anales, refería que Homero se le había aparecido en sueños, diciéndole que su alma le animaba, despues de haber estado en un pavo, conforme á la doc-trina de la Metempsícosis, introducida por Pitágoras en Italia. Á esto alude Persio uniendo por burla al nombre de Homero la pa-labra Quinto que era el prenombre de Enio. 7-—El austro, viento del Mediodía, cargado de vapores, que reina en Italia y que es muy petjudicial para los rebaños y para los hom-bres. Persio se hallaba seguro de este viento, en su retiro occiden-tal, defendido por la cadena de elevadas rocas de que hace ántes mención. 8.—Horóscopo en el lenguaje astrológico, es la posicion sideral bajo la cual sucede y se ha observado un acontecimiento. Hablan-do de las ciencias ocultas, César Cantú trae lo siguiente, Hist. Univ. Lib. XI, cap. 27: "La reina de estas últimas era la astrología, hija loca de una madre cuerda, como la llama Kepler, y el error más universal, pues que se la encuentra en la cuna del género humano lo mismo que en el seno de las sociedades decrépitas, entre los doctos roma-nos como entre los sencillos habitantes de la Oceanía; tan arraigada está en el hombre la inquieta necesidad de conocer lo que desea y teme saber. El hombre es el centro y el objeto de la creación, por consiguiente, á él se refiere todo; y pues no cabe dudar del influjo del sol y de las demás estrellas sobre las estaciones, la vegetación y los animales, ¡con cuánta mayor razón deben ejercerlo sobre el 150 hombre, que es la criatura preferida entre todas! Las historias, (dicen los astrólogos) y la opinion de filósofos antiguos concuerdan en reconocer cierta analogía entre los años de la vida y los grados recorridos en la eclíptica para cada signo. Para llegar á descubrir-la, conviene estar seguro del efecto de los astros sobre las diversas cosas naturales, conocer los cómputos de los movimientos, y ciertas fórmulas secretas, mediante las cuales se llega, ora á aumentar las fuerzas de la naturaleza, ora á determinar el influjo de los planetas, ora á obligar á la obediencia á los espíritus y á los difuntos. La astrología no considera sino los siete planetas y las doce constela-ciones del zodiaco; y el mundo, los imperios, cada miembro del cuerpo se halla sometido á su influencia. Saturno preside á la vida, á las fábricas, á las'ciencias; Júpiter al temor, á las riquezas, á la ambición; Marte á las guerras, á las cárceles, á los odios, á los ma-trimonios; el Sol sonríe á las esperanzas, á las prosperidades, á las ganancias, como Vénus á los amores y á las amistades; de Mercurio emanan las enfermedades y las deudas, las eventualidades del co-mercio y los temores; la Luna envía los sueños, las plagas, los hur-tos. La naturaleza de ésta es melancólica, la de Saturno mal intencionada y fria, la de Júpiter templada y benigna, la de Mercurio inconstante, la de Vénus fecunda y benéfica, la del sol alegre. "Para calcular los influjos de estos planetas, dividieron el dia en cuatro puntos angulares: el ascendiente del sol, la mitad del cielo, el Occidente y el cielo inferior; luego subdividieron estos cuatro puntos en doce casas. Y como el punto decisivo de la vida es aquel en que el hombre viene al mundo, se dedicó una singular atención al astro que tenía el ascendiente en aquel momento. Las cualida-des de los planetas estaban expresadas por sus nombres: la persona que nacía bajo el ascendiente de Vénus debía ser voluptuosa; la que nacía bajo el de Marte, sanguinaria; melancólica si presidía Sa-turno; dichosa si la influencia era de Júpiter, y así sucesivamente." 151
9-La Lucarna ó Brucio, es un país de Italia situado sobre la ribera del mar en frente de Sicilia, hoy en la Calabria Citerior. Este lugar es celebre en naufragios á causa del estrecho de Mesina, lla-mado en otro tiempo estrecho de Scila y Caríbdis. . !a~L0S r0raanos tenían la costumbre de esculpir en la popa las imágenes de alguna divinidad poderosa que daba su nombre á la nave y la cubría con su patrocinio. Así dice Horacio, lib. I, od. r4: Non tibi sant integra lintea, Non Di, gaos iterum pressa voces malo. ii. Sobre la costumbre á que alude aquí Persio véase antes la nota 25 de la Sátira I. iz.-Entre los romanos, el heredero estaba encargado de lasco-midas fúnebres. Éstas eran de varias clases, distinguiéndose entre ellas el sihcemiavi, de silentio cemere, porque se creía que los ma nes miraban en silencio, y que se celebraba sobre la misma tumba del difunto. Plinio refiere que los milanos nunca tomaban nada de las oblaciones funerales. Hé aquí sus palabras, Hist., lib. X, cap 10: Notatum in kis, rapacissimam et famelicam scmper alitem nihil esculenti rapere unquam ex fwierum ferculis, nec Olimpia ex ara Esto prueba que los hombres más instruidos no están exentos de las preocupaciones de su tiempo. 13.-L0S autores antiguos están llenos de alusiones á la costum-bre de quemar á los muertos, cuyas cenizas mezcladas con perfu-mes se conservaban cuidadosamente por las familias. La corteza ó goma del cerezo se mezclaba por fraude con la casia. 152 14.—Hablando de Bestio, dice Jouvancy: Cornelias Bestias, in-sigáis Roma avaras, in laxam per Philosophos invectum declamare sólitas: cajas aactoritate se tuetar Ule heres, lona olim ad se reditara mima qaeritans. 15-—Los generales romanos acostumbraban anunciar sus victo-rias al senado por medio de cartas laureadas; así dice Marcial, lib. IX, ep. 36: Victricem laaram, quam venit, ante vides. Persio se refiere aquí á la fingida victoria de Calígula para ha-cerse conceder los honores del triunfo. 16.—En todo este pasaje he seguido la interpretación de Koenig por parecerme que es la que mejor explica el pensamiento de Per-sio. Cesonia, mujer de Calígula, tomó una parte activa en prepa-rar todo lo necesario para que se efectuase el triunfo por las supues-tas victorias de su marido. Se colgaba á las puertas de los templos las armas quitadas al enemigo, uso que el emperador no descuidó, según observa Sélis, no porque consintiese en rendir homenaje á alguna divinidad, pues él se creía un dios superior á los otros, sino porque se consideraba como indispensable esa antigua cere-monia, sin la cual no hubiera sido el triunfo completo. 17.—En tiempo de la república, las fiestas, las ceremonias del culto y los espectáculos teatrales, eran costeados en gran parte por los ciudadanos ricos, á quienes recompensaba la gratitud pública con una inscripción honorífica, un título, una corona, una estatua, ó algún privilegio. Cuando desapareció la libertad, las riquezas fueron un medio para adular al tirano ó á la multitud, escapando 153
asi de la proscripción y de las confiscaciones. Á eso alude Peísio en este pasaje. Ademas, se había establecido en Roma la costum-bre de sacrificar al genio ó á la divinidad del emperador. Calígula llevó la insensatez al extremo de querer que se jurase por su genio y se le rindiese el mismo culto que á Júpiter, condenando á crueles suplicios á ciudadanos distinguidos que se rehusaban á obsequiar se-mejante demencia. Suetonio dice acerca de esto, Cal. cap. XXVII: Multos konesti ordiais deformatos prius stigmatum notis, ad meta-lia et munit iones viarum, aut ad bestias condemnavit, aut bestiarum more quadrupèdes eavea coercuit, aut medios serra disseeuit; nec om-îtes gravibus ex causis, verttm male de muñere sito opinât os, vel quod nunquam per genium suum dejerassent. Esto explica las siguientes palabras de Tertuliano citadas por Stelluti: Citius per omnes déos, quam per untan genium Coesaris pejeratur. iS.—¿¡z populace de Rome, dice Perreau en este lugar, était un tyran exigeant et aussi cruel que le prince lui-même; et ceux qui avaient de la fortune ne pouvaient guère la conserver contre Vavidi-té du maître ou celle des esclaves. La condition des citoyens romains, de ceux qui conservaient encore des biens et des droits politiques, était des plus misérables, pressés qui ils étaient entre le despotisme de rempereur et celui des prolétaires. 19.—Bovllas, pueblo situado en el territorio de Roma y cerca de la vía Apia, habitado por mendigos. Veníale el nombre de que un buey que se había escapado del sacrificio, fué tomado é inmolado en aquel lugar. La colina de Virbio, á cuatro leguas de Roma, era así llamada por un templo edificado á Hipólito ó Virbio, (vir bis, dos veces hombre), que fué vuelto á la vida por Esculapio á ruegos de Diana. Este lugar estaba igualmente lleno de pobres, prontos á aceptar lo que se les diese. 20.—Diversas interpretaciones se ha dado á la palabra Manió; pero del contexto es fácil colegir que con ella ha querido designar el poeta á un hombre sin padres conocidos, lo que indica con harta claridad la frase progenies terree. 21.—Alusión á la carrera de las lámparas, que pasaban de mano en mano entre los que tomaban paite en ella. Los poetas y los ora-dores comparaban con frecuencia estas carreras á la sucesión de las generaciones "humanas; así dice Lucrecio, lib. II, v. 78: Inque brevi spatio mutantes sacia animantum Et, quasi cursores, vital lampada tradunt. 22.—Mercurio, dios del lucro, era repiesentado con una bolsa llena en una mano y el caduceo en la otra; así es que Persio da á entender á su heredero que debe darse por satisfecho con lo que reciba, por pequeño que sea, pues era un don inesperado. Horacio expresa el mismo pensamiento, Sát. lib. II, sát. 3, v. 66 y sig: Accipe, quod nunquam redilas mi/ti, si tibi dicam. Tune insanus e?is, si cuperis? an magis excors Rejecta prada, quam prcesens Mercurius fert? 23.—Perreau cree que el adjetivo paterna debe tomarse en un sentido general, como consejo de los parientes, fundándose para ello en que Persio perdió á su padre muy joven, y no pudo recibir los consejos á que aquí se refiere. Paréceme, sin embargo, que es-ta observación sólo tendría peso, si todas las palabras y concepto? usados por el poeta se tomasen en un sentido ajustado estrictamen-155 ÉÜ : fl.1 r*M m
te a la verdad histórica, lo que no es de aceptarse atendido el ca-rácter de la obra. Juvenal, sát. XIV v. 207, cita este verso de Enio: Unde habeas, quarti nenio; sed oportet habere. Y añade luego: Hoe monstrant vetulce pitens poscentibus asseta; Hoc disamt omites ante alpha et beta piteli ce. 24.—Stelluti dice en este lugar: É Fortica erba notissima, ma in questo luogo è posta per qualsivoglia erba vile. Eragià usata in cibo in quel tempo. Vedasi Apicio al lib. 3 c. 13. E Plinio nel lib. 22 c. 15 della sua Istoria naturale scrive chc F ortica quando la primavera comincia a nascere non è cibo spiacevole, e che molti la mangiano come cibo religioso, credendo con quella cacciar Finfirmità di tutto Fanno.—Los romanos gustaban mucho del hígado de ánsar, que reputaban por manjar exquisito, teniendo esclavos especialmen-te encargados de cuidar de los ánsares, cuyos hígados hacían cre-cer extraordinariamente. Con este motivo dice Marcial, lib. XIII, ep. 58: Aspice, quam tumeat magno jécur ansere majas! Miratus dices, Hoc, rogo, crevit ubi? V. Plinio, lib. XI, c. 27; Horacio, lib. II, sát. 8, v. 88; Juvenal, Sát. X, v. 114; Ovidio, Fast. lib. I, v. 453. 2S-—La Capadocia era un reino del Asia Menor que confinaba al Este con la Armenia, al Norte con el Ponto, al Sur con la Cili-cia y al Oeste con la Galacia: dicho reino proveía en gran parte el mercado de esclavos en Roma. La palabra catasta, á la que Ca-saubon da origen siciliano, era una espeeie de tablado alto y cerra-do, en donde los traficantes de esclavos (mangones) los exponían des-156 nudos para que pudiesen ser minuciosamente examinados por los compradores. Habíalos también secretos según se desprende de siguiente pasaje de Marcial, lib. IX, ep. 60: Inspexit mollcs pucros, oculisque comedit; Non hos, quos prima prostitaere casa; Sed quos arcana senanl tabúlala catasta El quos non populas, nec mea turba videt. Dábaseles también el nombre de machina, así dice Cicerón ha-blando de Catilina (De Petit. Cónsul.) Quo iit magistral a ami-cam, quam palam domi haberct de machinis eitiil. Por último, sig-nificaba el potro para dar tormento, y en este sentido dice Prudencio hablando del martirio de Román: Emitió vocem de catasta celsior. 26.—Crisipo, discípulo de Cleántes y antagonista de Epicuro, fué un filósofo dotado de gran penetración, y así decía á su maes-tro: Enseñadme los dogmas y yo solo hallaré las demostraciones. Llevó tan lejos la sutileza que se decía que si los dioses necesitasen de una dialéctica, esta sería la de Crisipo. Refiérese aquí Persio á uno de los más célebres sorítes, llamado aeerval, que exponía aquel filósofo en estos términos: ¿Cuántos granos se necesitan para formar un monton de trigo? y partiendo de tres se iba aumentando de uno en uno sin saber en donde detenerse. El poeta ha querido significar que á semejanza del sorítes del filósofo griego, los deseos del avaro no tienen límites. Véase el fin de la sátira XIV de Juvenal.

FIN.


 

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